El obispo de Punta Arenas, monseñor Bernardo Bastres Florence, informó que la condición eclesial del sacerdote Jaime Low es la misma de siempre, o sea, continúa suspendido del ejercicio ministerial.
Esto lo señaló ayer al entregar una declaración pública del fallo del tribunal oral, donde reitera el respeto a la decisión judicial y que por eso siempre prestará su colaboración con el actuar de la justicia.
Reiteró “la condena y repudio a todos los hechos que atenten contra los niños y jóvenes. La misión de toda la sociedad, y por tanto también de la Iglesia, es garantizar su desarrollo y la protección de sus derechos”.
Admitió que “el proceso ha sido doloroso para todos los involucrados y nos recuerda que las responsabilidades penales son personales”; y en espera de que se agoten todas las instancias legales, hasta llegar a la sentencia definitiva, el padre Bastres invitó a cuidar los juicios que se hacen de las personas, “más aún cuando ellos son públicos, a través de los medios de comunicación”.
La Congregación para la Fe de Roma es la que determinará la eventual pena que le puedan aplicar al sacerdote Low, dijo el obispo al explicar que enviaron a la Santa Sede la investigación canónica, la que consta de varias etapas, “pero en el intertanto él (Low) sigue suspendido del ejercicio del ministerio”, más aún siendo que fue condenado.
Lamentó que durante el juicio nuevamente saliera a relucir el caso de la desaparición del estudiante Ricardo Harex. Incluso la madre, Margot González, asistió a la primera audiencia del juicio oral en contra del presbítero Low.














