“Esta
alarmante señal, que representa casi el doble de los países
desarrollados, debe introducir en la comunidad educativa una evidente
preocupación, en torno a promover hábitos alimenticios de mejor calidad,
con la finalidad de que la obesidad no se transforme en un problema sin
solución, cuyas implicancias repercutirán en la salud pública, no solo
en el presente sino también hacia el futuro”, argumentó la diputada
Sandra Amar, quien presentó ante el Congreso un proyecto de ley que
tiene por objetivo consagrar el principio de colaboración entre los
establecimientos educacionales, los padres y apoderados en materia de
alimentación saludable de los estudiantes.
La
parlamentaria gremialista agregó que es “deber de los establecimientos
educacionales desarrollar políticas que promuevan correctos hábitos
alimenticios de los estudiantes, siendo además deber de los padres,
madres y apoderados velar para que tales políticas sean también
desarrolladas en el ámbito de la vida familiar, mediante un trabajo
colaborativo entre las instituciones educativas y las familias,
asegurando la existencia mecanismos de comunicación para asegurar el
éxito de estas acciones”.
Además,
recordó que “si bien han sido varias las vías de solución y propuestas
impulsadas por la autoridad, como es la creación de kioscos saludables,
esta política sencillamente no solucionará el grave problema de
obesidad que tanto preocupa a las autoridades y padres”.
Asimismo,
hizo un llamado al Ejecutivo a darle la prioridad necesaria a esta
iniciativa legal, con el fin que sea vista en forma urgente por la
Cámara y el Senado.