Ludwig von Mises, economista austríaco, relataba que no hay esperanza para una civilización cuando las masas están a favor de las políticas nocivas. Quisiera interpretar que esa no es nuestra suerte; pero, a las pruebas de intentos pasados y al designio popular me remito. Al pan, pan y al vino, vino.
Indudablemente, todo pareciera ser un vaticinio infortunado para nuestro país dado los acaecimientos de hace una semana. La historia continúa siendo reacia en hacernos comprender que nadie aprende con socialismo ajeno. El escepticismo a los avisos constantes, continuarán siendo regulares en aquellos que se han habituado a vivir en Libertad, sin advertir que es lo que de a poco se disipa. No hay manera de explicárselo a alguien que no ha padecido —todavía— los rigores de lo que demanda.
El resultado, como muchos recordarán, mostró una tendencia indubitable: un trecho grosero y un festejo sin parangón, que nos hace rememorar una escena del universo ficticio de Star Wars, serie de películas originalmente concebidas por el cineasta estadounidense George Lucas. En ella, la senadora Padmé Amidala reacciona ante la reorganización del Estado con un nuevo sistema político, diciendo: “Así es como muere la libertad, con un estruendoso aplauso”. Ojalá, no descanse sobre ese último bullicio dominical la última posibilidad de haber continuado viviendo en Libertad.
Hoy, hace una semana que amaneció un Chile distinto. De hecho, tuve la mala fortuna de sufrir un asalto a mano armada tras el anuncio de los resultados. Pareciera que todos los pillos tienen suerte; hay pícaros con fortuna y hombres de bien sin ninguna. No puede el hombre huir de su ventura, ni blanda ni dura. Junto con ello, el mensaje general se avizora contundente en cada arista de nuestra vida: saqueo, latrocinio, rapiña.
Decía el presidente Sebastián Piñera que era un nuevo trayecto por transitar; ojalá, ese camino del que habló no sea el camino de servidumbre que nos relató Friedrich Hayek en 1944. De ser así el velo de tristeza sacudirá una vez más esta suntuosa tierra austral.