Asistencialismo encubierto

Muchos
compatriotas están pasando un momento muy duro por la pérdida de sus
ingresos, y en nuestra región, al menos, 1 de cada 5 trabajadores está
sin empleo formal. A nivel nacional, la situación no es mejor. Por ello,
la batería de medidas del gobierno debe ser lo suficientemente potente
para que las familias tengan un colchón mínimo para sobrepasar la
crisis. Sin embargo, lo que está sucediendo en la Cámara de Diputados es
populismo puro y duro, que refleja la caza de votos de cara a las
futuras elecciones, al aprobar la idea de legislar respecto del retiro
del 10% de los fondos previsionales. ¿Por qué?

El
ahorro previsional fruto del trabajo es posponer consumo presente para
consumir más en el futuro, para cubrir las necesidades de una persona en
su etapa de jubilación cuando ya no trabaja. El retiro de fondos de
pensiones debe ser la última opción. Pero lo que están haciendo los
políticos es destruir el principio básico de la seguridad social, cuando
todavía existen muchas y mejores alternativas para apoyar a la
población.

De
prosperar el retiro de los fondos, los efectos serán nefastos para las
actuales y futuras generaciones de chilenos. Las AFP al verse obligadas a
liquidar el 10% de los activos, producirá que los fondos perderán valor
por exceso de oferta en el mercado
.
Solo en acciones, las AFP tendrán que vender alrededor de 800 millones
de dólares, lo que representa al menos una semana de transacciones del
volumen transado en la Bolsa de Comercio de Santiago. No es necesario
ser genio universal para advertir que la caída en el valor de los
activos no solo afectará el monto del 10% que la persona retiraría, sino
que impactará negativamente el valor total de sus ahorros y el de TODOS
los cotizantes del sistema, aunque no hagan retiros. Por el menor
capital invertido (90% del capital original), la jubilación futura de
los cotizantes será menor, pero también el saldo invertido de actuales
jubilados. Recordemos que desde el estallido hasta febrero se produjo la
venta de acciones por 800 millones de dólares, lo que hizo caer el IPSA
un 20% por flujo y malas expectativas. Por otro lado, el retiro del 10%
significa una transferencia de dinero a los consumidores, pero no
podemos olvidar la desastrosa experiencia peruana, donde la venta de
televisores se disparó. De verdad, ¿queremos usar las pensiones para
compras de electrodomésticos?

La
mala política busca abrir un forado en el dique al sistema de
pensiones, no pensando en el real beneficio de la población, si no
buscando obtener el control de nuestro dinero a través de un
asistencialismo encubierto. De hecho, el proyecto de ley de la Cámara
establece que sea el Estado y empresas las que financien el complemento
de las pensiones producto del retiro de fondos a través de la creación
de un Fondo Colect
ivo
Solidario, “entidad pública y autónoma”, pero dado el tenor de los
discursos en la Cámara, no es creíble la autonomía. Esto es el principio
de la captura encubierta para ir por el 90% mañana.

El
retiro anticipado de pensiones frenará las necesarias y correctas
reformas al sistema de pensiones propuestas por distintas comisiones y
el Gobierno, que avalan el sistema de capitalización individual y
reconocen aumentar contribuciones y pilares solidarios. Esto nos llama a
repensar las cosas y exigir robustas políticas públicas para apoyar a
quienes reciben bajas pensiones o que han caído en el desempleo. Eso sí,
no podemos permitir que parlamentarios quemen los muebles de la casa,
cuando todavía hay mucha leña en el patio para calentarla. El populismo y
asistencialismo político no son el camino del bien común ni del
desarrollo.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS