Mucho se ha especulado sobre la visita del Presidente de la República a Magallanes. Algunos dicen que vendría a firmar el Estatuto Antártico y por supuesto a destacar su tremenda importancia, nadie podrá manifestar el lamentable despojo que se hace de las facultades regionales en el territorio con este estatuto, porque además ya están “silenciados” quienes tienen la obligación moral de defender en el Parlamento los intereses supremos de nuestra región, he aprendido que escribir en el agua es romántico, pero no tiene efecto y aquello es similar a reclamar sobre descentralización a un gobierno que no cree, no entiende y no tiene ningún compromiso con aquella demanda que clama la nación desde su Independencia. Hoy tampoco será diferente, de quienes podríamos haber esperado la intención de pedir mayor participación y decisión en estos temas, están atados de manos y por sus cargos están obligados a recibir órdenes desde la capital y no les queda otra que con su mejor sonrisa agradecer la “generosidad” del Gobierno, otros callarán porque canjearon su silencio por granjerías personales que les permite lucirse en otros escenarios y ser invitados permanentes del Gobierno, donde son constantemente destacados.
También vendría a la región el ministro de Salud, Enrique Paris, seguramente a dar explicaciones sobre la lamentable condición de nuestra ciudad en el tema del Coronavirus, no sé si habrá alguien que le pregunte en qué antecedentes basó su sentencia que la gente de Magallanes se estaba “portando mal”, para después decir que la culpa en realidad era de todos. En lo personal quisiera manifestarle al señor ministro que la situación que actualmente se vive en Magallanes es responsabilidad del Ministerio de Salud y del Gobierno Central, simplemente porque tomaron la decisión de centralizar absolutamente todas las aristas de la pandemia y decidieron manejarlas desde el centro del país, desconociendo absolutamente las diferentes realidades regionales, lo que fue un acierto en el tema de centralizar los cupos de camas críticas, respiradores y recursos, fue un perjuicio notable en las decisiones que guardan relación con otras decisiones como los planes de detección o pesquisa, trazabilidad, y aislamiento que debieron ser resortes de cada región del país y han sometido a las autoridades de la región y a las de salud a una simple acción de ejecución de las decisiones centrales.
Otra vez como en tantos otros ámbitos la centralización agobiante de parte de los gobiernos de turno vulnera y castra la intelectualidad y la enorme capacidad de los habitantes de la región por entregar respuestas y acciones que contienen el importante conocimiento de nuestra región, sus habitantes y sus costumbres, prueba de ello es que todas las demandas sobre la pandemia emanadas de la región siempre fueron hechas al menos unas semanas antes que las ordene el nivel central, al no ser escuchadas ahora el resultado está a la vista.
No quisiera pasar por alto la eficiente pesquisa que se está haciendo con la toma de los PCR en Magallanes, curiosamente en ese tema la región al no tener respuesta en tiempo adecuado por parte del ministerio tomó la iniciativa y la solucionó. Es probable que cuando esta columna vea la luz la visita ya estará de vuelta en Santiago o no se habrá hecho, pero de todas formas es mejor decir las cosas por su nombre, la noticia esperanzadora de hoy es que el ministro de Salud acaba de anunciar la gratuidad de la vacuna para el Covid 19 eso por cierto para quienes sobrevivan hasta su aplicación.