Con
acusaciones cruzadas de las listas que encabezan la actual presidenta
nacional, senadora Jacqueline van Rysselberghe, y el aspirante a liderar
el gremialismo por los próximos dos años, diputado Javier Macaya, hoy
se realizan en todo el país las más reñidas elecciones internas de la
Unión Demócrata Independiente (UDI) de los últimos años.
Las
razones de la rivalidad enconada de las últimas horas son muchas, pero
fue la no aparición de algunos militantes, poco menos de mil se dijo, en
el padrón electoral habilitado para votar, la que detonó incluso la
petición de postergar los comicios hasta que se “sincerara” el número
real de militantes -hoy se asegura en el partido que son 44.470 (ver
infografía)- o en su defecto se retrotrajera a los registros anteriores
al último refichaje obligatorio.
Al
cierre de esta edición, el sector que apoya a Jacqueline van
Rysselberghe aún buscaba convencer a la lista adversaria que se buscara
otra fecha para realizar las elecciones, mientras no aparecieran en los
registros los militantes “no habilitados”, entre los que figuran incluso
parlamentarios y personalidades consideradas “históricas”.
Lo
cierto es que esa posibilidad es remota, sobre todo si se considera que
el Tribunal Supremo de la UDI ya se había pronunciado negando esa
opción a fines de octubre pasado.
Y
lo más importante, es también la decisión del candidato Javier Macaya,
que a horas de que se abrieran las urnas electrónicas de votación, cerró
toda posibilidad en ese sentido, señalando que es una muestra de “falta
de transparencia” y de paso acusó a la senadora Van Rysselberghe de
ocultamiento de información. “Nosotros tenemos la certeza de que vamos a
ganar igual, lo que no queremos es que se use a los militantes
suspendidos como una excusa para justificar la derrota”, le respondió la
actual timonel.
La
tajante posición del jefe de la bancada de diputados de la UDI, Javier
Macaya, fue clara y contundente: “Prefiero irme de negativa con esa
solicitud. Creo que no corresponde, porque cambiar el padrón electoral
es una falta de objetividad y transparencia en el proceso eleccionario”,
declaró en entrevista con el media partner de Diario El Pingüino, Radio
Biobío.
“Macaya
insistió en que su respuesta es consecuente, pues ni siquiera su mamá
podrá votar el domingo (hoy), ya que su ficha del partido no está, como
tampoco la de la vicepresidencia de la lista (…) Van Rysselberghe
replicó a su contendor, enfatizando que la propuesta de autorizar a las
personas que actualmente están inhabilitadas nació de la “buena fe” (…)
Ellos habían planteado que tenían problemas; que la Magdalena Matte no
podía votar, que tienen un vicepresidente que no puede votar, que la
mamá de Macaya no puede votar y, por lo tanto, lo que hicimos frente a
esa situación, que empezamos a ver que se estaba generalizando, es
mandar una carta y decirles que estamos disponibles para que pudieran
votar aquellas personas que están suspendidas”, dijo la senadora
penquista, en respuesta publicada por El Mostrador.
Obviamente
las escaramuzas entre ambas listas comenzaron antes, y ya el 22 de
octubre, cuando la UDI celebró su trigésimo quinto aniversario, las
alarmas de colisión frontal estaban activadas y la ruptura interna era
inminente, tanto que algunos analistas políticos advertían sobre la
agresividad de la estrategia electoral, “al punto que todos o la
mayoría en la UDI tienen más o menos claro que, una vez que se conozca
el resultado final, se van a develar diferencias insalvables entre las
huestes de la colectividad”, publicó El Mostrador.
En
un escenario de fuego cruzado, la campaña cerró el jueves y las cartas
están echadas sobre la mesa, lo que augura un futuro poco auspicioso
para cualquiera de los dos que gane, pues tendrá que entenderse con su
derrotado “enemigo”.
EN MAGALLANES
Un
panorama distinto, aunque no diametralmente, se vive en nuestra región,
en donde las dos listas que compiten para dirigir la UDI local parecen
no hacerse daño, aunque tras bambalinas se han mostrado muy activas en
el “enrolamiento y convencimiento” de militantes locales hacia sus
candidaturas.
Los
candidatos a dirigir la tienda gremialista en Magallanes son el abogado
y exseremi de Justicia en el primer mandato del Presidente Sebastián
Piñera, Alejandro Soler, y el alcalde de Puerto Natales, Fernando
Paredes, reconocido seguidor de Jacqueline Van Rysselberghe.
Desde
un primer momento, y así lo planteó en estas páginas, el deseo de
Paredes era acordar con la militancia gremialista presentar una lista
única de consenso para dirigir al partido, idea que no tuvo éxito.
El
actual presidente regional manifestó en su momento que “la próxima
discusión es si somos capaces de conformar una lista única para la
directiva regional o van a haber dos listas en competencia”.
No
obstante, a poco andar, confirmó que “no hubo consenso, así que
competiremos”. Consultado acerca de si la campaña electoral se
realizaría en el marco de un ambiente fraternal, respondió que esperaba
que sí, “aunque nunca se sabe”.
¿Premonitorio?
De seguro no, aunque sí como antiguo militante ya sabía que la interna
gremialista venía un tanto fracturada por los bruscos movimientos de las
candidaturas a presidir la directiva nacional.
Entre
los objetivos de su lista destacó “potenciar el partido, potenciar
candidatos a concejales, buscar candidatos a alcalde en todas las
comunas y empezar a trabajar con la juventud para proyectar el partido”.
En
referencia a las tensiones existentes dentro de la tienda política
fundada por Jaime Guzmán Errázuriz hace más de tres décadas, dadas
principalmente por las elecciones internas que se realizarán hoy para
elegir la directiva nacional, regional y delegados, fue enfático en
declarar que “una elección nacional en ningún caso puede significar una
división en lo regional”.
En
ese escenario, expresó que el mensaje para los gremialistas
magallánicos es que “primero debemos pensar en la dinámica de cómo vamos
a realizar nuestro trabajo partidario a nivel regional, independiente
de la importancia del tema nacional”.
Sobre
la pugna entre los partidarios de ambas listas a presidir el partido de
calle Suecia, el presidente local de la UDI sostuvo que “en noviembre
cada militante tratará de timonear hacia dónde está su corazoncito, pero
en este momento no hay un ambiente de división”.
halagos del rival
El oponente del alcalde
de Puerto Natales, el abogado Alejandro Soler Guiérrez, le hizo un
guiño fraterno a su contendor, cuando señaló que “de la otra lista que
compite por la presidencia, tenemos la mejor de las imágenes de quien la
preside, Fernando Paredes, y si es que gana esta lección, lo apoyaremos
en su gestión en beneficio de la unidad de nuestro partido”, manifestó
Soler.
Asimismo,
respecto de la posibilidad que existió de presentar una lista única,
Soler argumentó que “más allá de la sana competencia, le propusimos a
Fernando (Paredes) configurar una lista de consenso, creemos que un
acuerdo es una muy buena alternativa”.
Consultado
acerca de cuáles son las ideas que propone su lista, subrayó que “lo
más importante para nosotros son los militantes, debemos reivindicar a las
personas que componen la UDI. El partido tiene que tener como principal
preocupación la participación activa de cada uno de sus miembros”.
Además,
añadió que es necesario potenciar los valores y principios de la UDI
Popular. Para ello, “se debe profundizar en la institucionalidad del
partido, la UDI es una institución y debe funcionar como tal”.
Requerido
acerca de cómo piensa relacionarse con el Gobierno después de la
elección de directiva, respondió que “sobre la relación con nuestro
gobierno y los demás actores políticos, nuestro partido debe tener posturas claras, concisas y hacerlas respetar”.
No
obstante lo anterior, se supo que Soler le pidió dos cupos en la lista a
Paredes y que no llegaron a acuerdo por eso finalmente hay dos listas.
FACTOR AMAR
La
UDI magallánica es la estructura gremialista que menos militantes tiene
en todo el país, pese a contar con una diputada en el Congreso.
Según
cifras entregadas por el propio partido, en total son 44.470 militantes
en todo el país, de los cuales 24.987 son mujeres (56,2%) y 19.483 son
hombres (43,8%), con un promedio de edad de 51 años, concentrándose la
mayor cantidad en el rango etario entre los 48 y 62 años (11.642, lo
que representa el 26,17%).
Magallanes
es la región con menos votantes (720), mientras que la Metropolitana
concentra la mayor cantidad (19.497), seguida por Biobío (4.666), zona a
la que representa la senadora Jacqueline van Rysselberghe, actual
presidenta nacional; luego viene Valparaíso (3.634) y la cuarta es
O’Higgins (2.767), región por la cual el aspirante a presidir al
gremialismo Javier Macaya es diputado.
En
esta reñida contienda, dejando de lado los candidatos, 36
parlamentarios han hecho pública su preferencia, como la diputada por Magallanes,
Sandra Amar, que explicitó que votará por su par en el hemiciclo Javier
Macaya, porque “cuando uno está en este cargo y forma parte de un
partido debe tomar posiciones, no puede quedarse al margen”, explicó en
Pingüino Televisión.
Asimismo,
Amar argumentó su preferencia por Macaya señalando que “es una persona
que le podría dar un aire fresco (a la UDI) y también la mística y
unidad que se necesita”.
Lo
que está por verse es cuánto pesa el factor Amar en los comicios de hoy
y cuánto influye Paredes, uno de los aspirantes a presentarse como candidato a gobernador regional, en la militancia gremialista magallánica.
Eso, probablemente, se dilucidará hacia el final de esta tarde, cuando la empresa Evoting, que implementó en todo Chile el sistema de votación electrónico presencial, entregué los resultados de la contienda.
@JoséBenítez