El pasado 2 de julio, un bus escolar que se encontraba realizando el habitual transporte de alumnos hasta sus diferentes colegios, protagonizó un accidente de tránsito en la Población Juan Williams, en Punta Arenas, al chocar a dos vehículos para posteriormente su conductora darse a la fuga dejando a los menores pasajeros abandonados a bordo del bus.
Si bien el hecho despertó la preocupación entre los padres que día a día envían a sus hijos a la escuela, al desconocer, en muchos casos, quiénes son los responsables de cuidar a los menores cuando asisten a clases.
“El problema es que por lo general, los padres contratan este tipo de servicios a través de datos que le dan conocidos, amigos o familiares, sin preguntar si el chofer o la persona que transportará a sus hijos es idónea para el trabajo”, dice el seremi de Transportes de Magallanes, Gabriel Muñoz.
“Desde el ministerio a nivel nacional y la Seremi, estamos preocupados por el bienestar de nuestros hijos, por eso es que hemos estado manteniendo reuniones con los transportistas y los gremios relacionados para escuchar sus necesidades y hacerles saber nuestros requerimientos. Estamos trabajando en fiscalizar a los buses escolares para asegurar el traslado de los niños”.