Una
visión crítica respecto del futuro económico global y regional entregó
esta semana en Punta Arenas el economista Alejandro Fernández, gerente
de Estudios de la consultora Gemines, durante una charla a clientes del
Banco de Chile, en el Hotel Dreams.
De
corazón magallánico, el ejecutivo no ocultó su preocupación por el
recorte de emblemáticos proyectos de inversión pública en la región,
pero justificó la medida debido a la necesidad imperiosa de un ajuste
global de las cuentas públicas por el actual gobierno.
Su
mirada fue menos auspiciosa de lo esperado y no era para menos, si
horas más tarde, ese mismo día, la Bolsa de Nueva York vivió otro temido
“jueves negro” y las alarmas se encendían por doquier.
-¿Cuáles son sus proyecciones para el futuro económico en 2019?
“Estamos
viendo que hay un escenario internacional bastante complicado, donde
surgen varias amenazas desde la guerra comercial entre Estados Unidos y
China, la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea, la situación
fiscal en Italia, el conflicto entre Irán y Estados Unidos.
En suma, una
serie de factores de riesgo que complican el panorama hacia adelante y
además hay una percepción creciente de que Estados Unidos puede entrar
en recesión, si no el año próximo, el año 2020, con bastante certeza”.
-¿Podría haber recesión en Estados Unidos?
“Efectivamente, eso es lo que se está anticipando… ”.
-Pero si los capitales estaban emigrando en masa a ese país…
“Sí,
pero la economía está sobrecalentada, el Banco Central está subiendo
las tasas de interés y los economistas de Estados Unidos, en un 66%,
están anticipando que de aquí al 2020, hay una recesión”.
-Pero hace poco se indicó que la inflación era menor a la esperada…
“Está
bien, de aquí a un año, un año y medio más, lo que están viendo es que
hay una probabilidad alta de si no una recesión, sí una desaceleración
importante. El mismo Banco Central de Estados Unidos está pensando que
este año van a crecer un 3,1%, pero el 2020 van a crecer un 1,8%. Hay
una desaceleración importante en los próximos dos años y eso puede
afectarnos a nosotros, en la caída del precio del cobre, en la demanda
de nuestras exportaciones. Los riesgos son grandes”.
–¿Y la economía chilena?
“Ayer
se publicó la última encuesta de expectativas del Banco Central, que
muestra que si bien para este año, la proyección de crecimiento es de un
4%, se revisó un poco a la baja la de 2019 y la de 2020”.
-El FMI nos dio un 3,5% para 2019.
“Así
es y no es que sea una mala proyección, pero si hay alguna recesión,
alguna desaceleración importante, algún conflicto, ya sea por la guerra
comercial que se prevé, va a hacer que el escenario en que estamos sea
más complicado”.
-Y en Magallanes, la región que más crece en Chile, ¿cómo se prevé?
“Ha
tenido un buen par de años en el último tiempo. Probablemente, el
efecto de la reactivación del segundo tren Methanex, que partió ayer
(miércoles), entiendo, la capacidad de crecimiento en la producción de
salmones, todo ello ayuda a sostener el crecimiento y a mantener una
situación relativamente favorable”.
–Mina Invierno…
“Claro,
ahora que va a poder usar las tronaduras, su perspectiva de mediano
plazo se estabiliza. Y después, el turismo debiera seguir siendo un
factor de expansión de la economía regional. Desde ese punto de vista
está relativamente bien equipada para enfrentar, por lo menos, lo que va
a pasar en los próximos dos años. Pero si uno piensa en una perspectiva
de más largo plazo, no se ve muy claro por dónde va a venir el
crecimiento”.
-Ya hoy (jueves) se informa que Magallanes es la región más afectada por la crisis argentina.
“El
efecto de la crisis argentina es importante para el país, pero para la
región es mucho más importante. Yo recuerdo que antes ibas a Zona Franca
y casi todos los vehículos tenían patente argentina y eso hoy ya no se
ve. Claramente, ahí hay un impacto negativo que va a durar un par de
años como mínimo, pues la crisis es muy profunda. Ellos ya están en
recesión”.
-Se habla de que en Argentina, el plan de ajuste no es sustentable, pues los números, simplemente, no dan.
“Así es”.
-Se le cierra la emisión monetaria a un país que ha dependido por mucho tiempo de las emisiones sin respaldo…
“La
consecuencia de lo que están haciendo está en las tasas de interés, que
hoy están sobre el 70%, que es una brutalidad. O sea la recesión que ya
hay y que va a haber en los próximos meses es muy profunda y peor de lo
que se está hablando. Se dice que este año, el Producto Interno Bruto
va a caer 2,5% y 1,6% el próximo. Yo digo que puede ser más de 3% este
año y tal vez 2,5% el próximo. Para lo que hay que estar
preparado es para un escenario de Argentina muy malo, por lo menos
hasta fines del próximo año, para empezar la salida a partir de 2020”.
-En esa fecha se les acaba la plata que les pasó el FMI.
“Ahí
se les acaba la plata y es de esperar que para entonces hayan logrado
cuadrar las cuentas como para seguir de manera sostenible solos para
adelante”.
-Ya se habla de gente, segunda o tercera generación de chilenos radicados en Argentina, que estaría pensando en volver a Chile.
“Ya
ha habido situaciones semejantes. En 2001, cuando se acabó el uno a
uno, hubo muchos argentinos o hijos de chilenos que estaban allá que se
vinieron a vivir o a trabajar a Chile y se han quedado. No me extrañaría que eso volviera a ocurrir ahora”.
–¿Sería tan grave como la crisis de 2001?
“Si
uno mira la historia, son 70 años en que básicamente no han hecho más
que retroceder. Pero en los últimos 15, en que si bien ha habido
momentos mejores y otros no tanto, la tendencia se ha notado mucho a la
baja. Yo creo que hay mucha gente que está aburrida de eso y está
dispuesta a partir, sobre todo los más jóvenes”.
-¿Cuáles serían los mecanismos para salir si ya se habla de un creciente endeudamiento regional?
“Las
cifras globales no son demasiado complicadas en términos de
endeudamiento, tanto en la región como incluso a nivel nacional. Pero es
algo que hay que observar si empieza a crecer más rápido”.
-El Gobierno apostó fuerte por el emprendimiento. ¿Es ese el camino?
“Depende
de la persona si tiene la actitud para asumir riesgos o no. Es bueno
que quienes tienen ideas, inquietudes o alguna vocación empresarial, la
traten de desarrollar y el Estado apoye. Pero quienes no, mejor que se
empleen, tengan un trabajo seguro y cobren su sueldo todos los meses”.
–¿Y el Gobierno está haciendo lo necesario en ese sentido?
“Yo creo que se habla mucho de eso, pero se ha concretado muy poco todavía”.
-Sercotec ha creado acá un programa de Impulso Joven.
“Hay programas localizados que están bien, pero políticas más masivas, que se noten a nivel macro, no ha habido mucho”.
–¿Qué echa de menos?
“En la parte tributaria falta. El proyecto de modernización tributaria
no es tan favorable como uno habría esperado. Los cambios que se están
planteando para las pymes pueden ayudar en algo pero no se ve tan claro.
Algo ayuda la reintegración del sistema, pero de nuevo son algunos
empresarios muy puntuales.
Más allá del sistema tributario, creo que hay
un espacio a través de Corfo, con apoyo no sólo financiero sino también
técnico, pues muchas veces las personas tienen ideas para desarrollar
proyectos, pero no tienen los conocimientos adecuados para desarrollar
formalmente ese emprendimiento y transformarlo en una empresita que
funcione”.
-Corfo lanzó una línea de desarrollo social, donde se apoya proyectos sustentables más que solo rentables.
“Creo
que sí. Ese tipo de cosas hay que enfatizarlas, porque hay mucha gente
que tiene inquietudes por desarrollar, actividades propias,
especialmente los más jóvenes, que tienen una mirada distinta de
nuestra generación, pues valoran más su independencia, el control de su
tiempo, todo eso para desarrollar actividades propias. Pero requieren
apoyo, para que sean sustentables en el tiempo y un aporte para el
país”.
@PedroEscobar