Desde hace dos años, Claudia Águila, de 64 años, vive en su domicilio sin luz.
Enojada e indignada por la situación, su hija Paula Chicuy y la propia Claudia quisieron hacer público su caso. “Yo estoy muy molesta con esta situación, ya llevo dos años sin luz y no sé cuál es el problema que ellos tienen conmigo. Yo pagué las deudas del agua, del gas, deudas que no eran mías eran de las personas que antes vivían acá, ya que hasta el momento esta casa la estoy tramitando.
Cuando pagué la deuda de la luz todo iba bien, el problema está que nunca me pusieron la luz y me empezaron a poner obstáculos de que faltaban unos documentos. Les conseguí los documentos y ahora me salen que me falta otro papel y según ellos que no me quieren dar la luz porque el abogado de Edelmag no quiere, algo que veo que no tiene sentido, porque yo no tengo deuda con el abogado y no estoy robando luz. Le pregunté por qué me hicieron pagar una deuda que no era mía, y la respuesta que la persona me dio fue ‘yo no tengo la culpa que usted sea de escasos recursos’. Además la casa está vieja, cosa que no era su problema porque mi casa por dentro está muy bonita, además todo es nuevo, no le falta nada, y tengo todos mis documentos al día”.
Claudia subraya que “el abogado de Edelmag nos rechaza los papeles y no se por qué, ni siquiera nos dan los datos. Ahora nos pidieron la copia del título de dominio, cuando en realidad me habían pedido copia legalizada que yo misma legalicé, cuando llevé la copia legalizada yo estaba muy enferma, tenía la presión alta y ni eso valoraron, tuve que ir con mi yerno porque además en esos días yo estaba internada porque me había caído de las escaleras, incluso me salí del reposo que tenía para venir a aclarar la situación y ni siquiera tuvieron consideración, además yo soy una señora mayor”.
Para que la casa esté a nombre de Claudia sólo falta que le coloquen el suministro eléctrico. Ella alega que “esta casa todavía no es mía porque yo tengo que tener luz para que esta casa sea mía. Tengo que tener todos los consumos básicos, me dijeron que fuera a la asistente social, pero no entiendo por qué. Yo le dije a la persona de Edelmag que no le estaba pidiendo limosnas, yo le estoy pidiendo luz, además tengo que hacer mis actividades diarias y no puede ser posible que esté lavando a mano y estar todo el día a oscuras porque no quieren resolver este problema, pareciera que están jugando conmigo. Yo camino todos los días, pero estoy enferma y para colmo la persona me respondió que no era problema de él, algo totalmente absurdo.”
A través de los años, Claudia ha salido adelante para criar a sus seis hijos, “yo crié a mis hijos arrendando, tengo seis hijos y a todos los crié sola. Ahora vivo con mi hijo que tiene un problema psicomotor y tengo que estar pendiente de él, yo soy una señora mayor, próxima a cumplir 64 años, y tengo que estar pendiente de mi hijo, porque él tiene que tener un techo donde vivir y no lo puedo dejar en la calle. El mayor miedo que tengo no es por mí, si yo viviera sola no tendría problema porque yo puedo hacer mis cosas sola, me he ‘jodido’ bastante para tener mis cosas y mi casa, pero a lo que le tengo temor es que si yo me interno por mi problema en la columna y mi hijo llega a prender una vela, la podríamos perder (la casa), incluso se podría morir él con todo adentro”.
Claudia Águila asegura estar dispuesta a pagar lo que sea necesario para que le solucionen su problema. “Yo no tengo ninguna problema en pagar, yo lo que quiero es que me pongan la luz y dejen todas las excusas que ellos tienen conmigo”, concluyó.
Claudia Águila, persona afectada: “Pareciera que están jugando conmigo. Yo camino todos los días, estoy enferma y para colmo la persona me respondió que no era problema de él, algo totalmente absurdo.”
Desde hace dos años esta vecina, próxima a cumplir 64 años, vive sin luz en su casa, junto a su hijo que tiene un problema psicomotor.