El
servicio de defensa penitenciaria comprende una serie de actuaciones
judiciales y extrajudiciales, que se extienden durante el cumplimiento
de la condena privativa de libertad hasta su completa ejecución. El
objetivo es resguardar los intereses, garantías y derechos del
condenado. La atención está a cargo de un grupo interdisciplinario
conformado por abogados y asistentes sociales, contratados mediante el
sistema de licitaciones públicas.
Al
momento de asumir el cargo el defensor Delgado, manifestó su total
compromiso con la institución y el orgullo de ingresar a la Defensoría
Penal Pública “no tan solo por ser una de las grandes instituciones que
intervienen en el proceso penal, también por la labor jurídica y humana
que a diario realiza la institución”.
El nuevo defensor penitenciario releva en el cargo al abogado Pablo Chandía Ayala.