En una decisión sin precedentes, el Automóvil Club de Río Grande (ACRG) y la Asociación Deportiva Local Fueguina de Automovilismo (Adelfa) anunciaron en un comunicado conjunto la cancelación definitiva de la 50° edición del Gran Premio de la Hermandad. Esta drástica medida se toma luego de un minucioso análisis de los hechos ocurridos durante el desarrollo de la competencia, que se vio afectada por una combinación de incidentes en la pista e irregularidades detectadas por autoridades de control.
Los hechos que llevaron a la cancelación
El comunicado de prensa detalla que la competencia no se pudo desarrollar con normalidad a raíz de un grave accidente protagonizado por el vehículo N° 918. Este incidente, que es de público conocimiento, interrumpió la carrera y generó un quiebre en la dinámica del evento.
Sin embargo, la situación deportiva en la pista fue sólo uno de los factores que llevaron a esta determinación. Se agrega que la decisión final de cancelar la edición 50 de la carrera se tomó luego de recibir los informes de diversas autoridades competentes, como Aduanas, Migraciones, SAG y PDI. Dichos informes revelaron que, durante el evento, se incautó mercancía no declarada, lo que constituye una grave irregularidad que compromete directamente la legalidad y la transparencia del Gran Premio.
Transparencia y legalidad por encima de todo
Ante este escenario, las comisiones directivas de ambas asociaciones manifestaron en su comunicado que la cancelación se realiza “en resguardo de la transparencia, la legalidad y el correcto desarrollo de la actividad deportiva”. El accidente del vehículo 918 y las irregularidades detectadas por las autoridades de control crearon un contexto que, según el comunicado, hacía inviable la continuidad y la validez de esta histórica edición.
Tanto la ACRG como Adelfa han reiterado su compromiso con los principios del deporte, subrayando que la integridad del evento y el respeto a las normativas vigentes son prioritarios.
La decisión, aunque difícil, se considera necesaria para preservar la reputación y la seriedad del Gran Premio de la Hermandad en el futuro.