“Fue una persona que dejó huellas en todos nosotros”, dijo el presidente de la Asociación de Funcionarios del Servicio de Aduanas, Jorge Restovic, al despedir a Florencio Sandoval Urquiza, conocido cariñosamente por todos como “Floro”.
Tras complicaciones renales falleció el 2 de agosto, encontrándose jubilado desde marzo de 2015. Le sobreviven su esposa Bernardita e hijas Claudia y Ximena.
Sandoval ingresó al Servicio de Aduanas de Chile el 21 de septiembre de 1961. En su dilatada carrera funcionaria ejerció como oficial administrativo y fiscalizador en diferentes unidades y cargos. “Su nombre es sin duda alguna marca registrada en el Sur de Chile, sobretodo en la Aduana Punta Arenas. Con sus más de 54 años de permanencia fue parte de nuestra historia viva. Conocimos de su talento como contador de historias, su responsabilidad en el trabajo y su cercanía con los compañeros que hoy sienten la partida de un hombre carismático que supo dejar huella transmitiendo su compromiso con la institución que lo vio crecer y con profundo pesar le despide”, según lo recuerdan sus compañeros.
Restovic dijo que “hay personas que trabajan con uno y pasan sin pena ni gloria. El caso de Floro es particular, porque nos marcó profundamente. Fue el mentor de muchos de nosotros y una persona muy conocida en todo Punta Arenas. Si tuviese que destacar algo de él es que siempre tuvo el gran poder de la adaptación, sobre todo a la nuevas generaciones”.
Para Sandoval su vida fue la Aduana, “de hecho no alcanzó a disfrutar nada fuera de ella. Toda su vida y amistades las desarrolló dentro del servicio y por eso lo vamos a extrañar enormemente”.
El funeral se realizó esta tarde, a las 15.30 horas, luego de un responso en el Santuario María Auxiliadora, siendo despedido por todos los funcionarios de Aduana, amistades y familiares.
(Por : Edmundo Rosinelli)