Agricultura lucha por mayor independencia alimentaria

En
medio de una desolada playa de Magallanes, se levanta un trágico
monumento. Las letras en su placa son apenas inteligibles, pero todos
saben a qué hace memoria, pues el propio nombre de esa playa
deshabitada, lo dice todo: Puerto del Hambre.

Allí,
a fines del siglo 16, España intentó levantar una población que
asegurara el dominio sobre el estrecho de Magallanes y, con ello, el
paso entre los mayores océanos del mundo.

Trágicamente,
el empeño fue un desastre y casi todos quienes participaron en la
empresa, perecieron de hambre y enfermedades, pues los cultivos no se
dieron en la agreste estepa patagónica,a lo que se sumó los ataques de
los indígenas.


La
tragedia fue tan contundente que, pese a la enorme importancia de aquel
paso, ninguno de los enemigos jurados de España en los siete mares,
Inglaterra, Portugal u Holanda, intentó un empeño semejante, en más de
dos siglos.

Habría que esperar al 21 de octubre de 1843, para que el Gobierno de Chile se animara a dar este paso.

Aquel
día, la goleta Ancud ancló en aquel mismo sitio y sus ocupantes
levantaron no lejos de allí, el actual Fuerte Bulnes y un par de años
más tarde, la ciudad de Punta Arenas.

Sin
embargo y como refiere el historiador Mateo Martinic, la empresa
también estuvo a punto de correr el mismo destino del anterior, pero el
hallazgo de mejores terrenos hacia el norte y, más tarde, la
introducción de la ganadería de ovejas con ejemplares traídos de las
islas Malvinas, fueron claves para el futuro.


No
fue nada fácil, sin embargo y de hecho, Punta Arenas fue destruido en
dos ocasiones antes de, finalmente, asegurar la sobrevivencia de su
población.

Sin
embargo, la conciencia de la precariedad de este asentamiento austral
nunca se ha ido del todo y permanecer como un miedo atávico en la
conciencia más profunda de la población magallánica, un miedo resurgido
al amparo de la pandemia y ahora, del cambio climático.


El
5 de agosto, en una votación unánime, los consejeros regionales de
Magallanes aprobaron el innovador programa de “Transferencia tecnológica
e inversión para la Agricultura Familiar Campesina (AFC)” presentado
por INDAP. Con una inversión de poco más de $3.200 millones, esta
iniciativa busca fortalecer la infraestructura agrícola y mejorar las
competencias de los agricultores en tiempos de crisis climática.

La
votación se realizó en presencia de la dirigencia campesina, jóvenes
rurales y autoridades del sector agrícola, quienes sellaron el
compromiso con un aplauso. Ya en la mañana, la comisión de Presupuesto
había aprobado los recursos por unanimidad, augurando un buen resultado.

 

SUEÑOS JÓVENES

Durante
la sesión, el agricultor Gonzalo Castillo leyó una carta de intenciones
escrita por los integrantes del programa de Jóvenes Rurales de INDAP:
“Soñamos con una mayor participación de la juventud en la agricultura,
continuando el legado de nuestros mayores. Queremos que aquellos que
migraron por razones laborales puedan volver a sus tierras o adquirir
terreno propio, y que nuevos jóvenes sin conocimiento de agricultura se
sientan atraídos por este hermoso oficio”.

Además,
resaltó el compromiso de las juventudes con la agroecología y la
hidroponía, promoviendo prácticas agrícolas sostenibles en el contexto
de la crisis hídrica global.

 

SEREMI

La
seremi de Agricultura, Irene Ramírez, aseguró que este convenio deja en
buen pie al sector y que los avances comenzarán a ser notorios en la
presente temporada. Además, explicó que el actual convenio se centra en
apoyar principalmente a los jóvenes y a las mujeres.

“Agradecemos
la mirada estratégica del Gobierno Regional para fortalecer la
agricultura familiar campesina, lo que permitirá avanzar en la seguridad
y soberanía alimentaria de nuestra región, uno de los principales
lineamientos del Ministerio de Agricultura en la administración del
Presidente Boric”, señaló Ramírez.

 

VULNERABILIDAD

Y es que la vulnerabilidad alimentaria de Magallanes se ha revelado especialmente dura en los últimos años.

Basta
recordar lo ocurrido durante la pandemia, cuando las medidas sanitarias
restringieron y, en algunos momentos cortaron las vías internacionales
de suministros.

Y en Magallanes, hubo momentos especialmente difíciles para la población, como el vivido el 25 de abril de 2021.

Ese
día, un recorrido de nuestro diario por los pasillos de los principales
supermercados de Punta Arenas reveló el grave desabastecimiento que
vivía la población: en el supermercado Lider, la sección de frutas y
verduras estaba totalmente vacía, mientras que los estantes para
artículos de aseo de primera necesidad apenas sí tenían algo de papel
confort y detergentes, al mejor estilo de un supermercado venezolano.


“Todavía
me acuerdo de un día en que dijeron que se iba a cerrar la frontera y
salí disparado a comprar pan y productos básicos. No me importó la pega,
ni nada de lo que tenía que hacer, entré en modo sobrevivencia”,
recuerda José Rodríguez, oficinista en el centro.

La
pandemia fue superada con éxito, pese a todo, pero en fecha tan
reciente como el mes de junio de este año, Argentina cerró los pasos
fronterizos a un grupo de camiones que cargaba 80 toneladas de alimentos
a Magallanes, debido a negociaciones infructuosas con nuestro país,
sobre el tamaño y peso de los rodados, una situación que sigue pendiente
de resolverse.

 

AGRICULTORES

Gonzalo
Castillo, agricultor de Punta Arenas y representante Indap de los
jóvenes rurales de la región, recuerda la angustia que vivió la
población regional, cuando la pandemia obligó a cerrar el suministro de
alimentos a través de Argentina y, rápidamente, las góndolas de los
supermercados se vaciaron.

Sumado
al cambio climático hoy en marcha, se impone un desafío y una
oportunidad a la región: la necesidad de avanzar hacia una mayor
independencia alimentaria.

Castillo,
agricultor de hortalizas, ruibarbo y frutilla en Punta Arenas,
participó en el programa “Las Cosas por su Nombre” de Pingüino
Multimedia, donde invitó a este difícil, fascinante y lleno de
oportunidades, enfatizó.

“La
agricultura aún tiene un gran campo por explotar, porque todavía
estamos muy lejos de cumplir la brecha de nosotros de producir un 30% o
un 50% de verduras producida localmente, hay una oportunidad, hay un
campo que se puede explotar”, declaró.

 

GUANACO

En
este sentido, otra noticia relevante fue el anuncio de la seremi de
Agricultura, Irene Ramírez, para impulsar un plan de desarrollo
sustentable para la caza del guanaco. “Estamos trabajando en un plan de
desarrollo sustentable para la caza del guanaco en la región para tener
una nueva oportunidad de acceso de carne para la población, no sólo para
restoranes gourmet y además carne para la exportación”.

Enfatizó
que todos los años, la cartera entrega una cuota de caza de guanaco en
la región que no se cumple y, por lo tanto, el objetivo es llegar a su
pleno cumplimiento en el marco de la actual ley de caza y su reglamento,
declaró.

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