Después
de conocer la complicada historia del venezolano José Martínez, quien
llegó a Chile por pasos fronterizos no habilitados y de estar a semanas
de su deportación, la Agrupación de Venezolanos en la Patagonia Chilena
ha movido cielo y tierra para evitar la expulsión de su compatriota.
Primero,
la presidenta de la agrupación, Geri Pérez, se trasladó hasta la
Intendencia para entregar una carta dirigida al intendente José
Fernández, donde le solicita que intervenga en el caso. Luego, el mismo
Fernández manifestó a Diario El Pingüino que desconocía si podía evitar
la expulsión del venezolano.
Ayer,
Pérez nuevamente fue hasta la sede del Gobierno Regional, con carta en
mano, para solicitarle a la máxima autoridad, el asilo humanitario para
José Guillermo Martínez. “Sabemos muy bien que las leyes chilenas son
estrictas, pero el caso de José es especial, debido a que en este minuto
Venezuela se encuentra en una crisis política muy grave. Exponer a José
Guillermo a una deportación, es enviarlo a una muerte, porque
lamentablemente en este minuto hay toque de queda en casi todos los
estados de Venezuela. Ya hay jurisprudencia sobre casos parecidos -en
Antofagasta-, donde se ha podido recurrir al asilo humanitario, después
de haber ingresado a Chile por pasos no habilitados”, dijo la dirigenta.
Aún sin fecha
Por
su parte, el jefe del Departamento de Extranjería de la PDI,
subprefecto Danilo Armijo, comentó respecto del caso del venezolano que
“nosotros ejecutamos la medida una vez que tenemos confirmados los
pasajes para poder sacar a la persona del país, y en todos los casos es
igual. Mientras eso no ocurra, la persona viene a firmar en el
departamento -de Extranjería- de forma periódica. Pero aún no tenemos
fecha de expulsión, porque el Ministerio del Interior es el que compra
los pasajes”.
Asimismo,
Armijo comentó que en 2018 se realizaron tres expulsiones de la región,
dos por vía administrativa (ingresos clandestinos) y otro por vía
judicial.