A través de un comunicado se dio a conocer que un equipo técnico de Aguas Magallanes sostuvo
ayer (24 de septiembre) una reunión de trabajo con el equipo de la Superintendencia de
Servicios Sanitarios (SISS), con el propósito de analizar las
inversiones propuestas por la compañía que buscan llevar a un nuevo
estándar la Planta de producción de agua potable de Puerto Natales.
Principalmente para hacer frente al tratamiento del agua cruda que se
recibe desde el estero Dumestre para producir agua potable, y que en el
último tiempo, como consecuencia de intensas lluvias y deshielos, ha
registrado episodios de mayor color del agua a niveles históricos, como
el registrado en fiestas patrias y que se explican por el cambio
climático, lo que ha obligado a la empresa por momentos a detener la
producción.
Por tal motivo, las nuevas inversiones que superarían los 1.000 millones de pesos, vendrán a
apoyar las obras ya realizadas en 2017 que se hicieron cargo del
aumento de la turbiedad del agua y que ahora
estarán destinadas a reducir los niveles de color del agua.
Dependiendo del tiempo que demoren la aprobación de los permisos
sectoriales y evaluaciones medioambientales, Aguas Magallanes estima que
la materialización del proyecto tomará entre 18 y 24 meses.
En
el intertanto, para reforzar el periodo hasta que la planta esté
modificada, la empresa propuso una inversión inmediata que
contempla ejecutar trabajos que permitirán transformar las obras
provisorias que permitieron ajustar la operación de la planta al aumento
de color de la fuente. Estos trabajos estarán ejecutados el primer trimestre de
2019.
En
tanto, Aguas Magallanes sostuvo que continuará trabajando en la
búsqueda de nuevas fuentes, para complementar la fuente de agua de la
localidad, el estero Dumestre, como una solución paralela y de largo
plazo.