Durante
diez días, el equipo técnico del proyecto GEF Castor, junto a diversas
instituciones expertas en la materia, recorrieron la red de fiordos y
canales de la Península de Brunswick, comprobando la presencia de esta
especie invasora por estos parajes y los riesgos que conlleva aquello.
Expedición
La
travesía de difícil acceso, tránsitó por las desembocaduras de los ríos
Yumbel y San Nicolás, así como las bahías Cordes, Fortescue y Wood, en
la Península de Brunswick, y en la costa de la isla Capitán Aracena.
Estos
sectores, que previamente habían sido identificados como lugares de
ingreso y dispersión del castor en el continente, permitieron verificar
su presencia en la zona, tal cual lo señala, Felipe Guerra, coordinador
nacional del Proyecto GEF Castor.
“La
presencia de castor en el área se corroboró a través de los hallazgos
de roídos de diversa antigüedad, así como pequeños diques ya en desuso,
lo que confirma los intentos de establecimiento del roedor en la zona”.
De
esta manera, se confirma las hipótesis que el SAG había mencionado
previamente, en concreto, que estos fiordos y canales sirven de tránsito
al castor para avanzar hacia el continente.
“Lo
que hemos visto en esta zona es que, si bien el castor no se ha
establecido de gran forma como en Tierra del Fuego, sí hay intensa
actividad, lo que muestra que este animal se está movilizando por las
cuencas de la península de Brunswick, lo que es alarmante”, manifestó
Rodrigo Molina, veterinario del SAG que participó en la misión.
Parques en riesgo
Ante ello, desde GEF Castor,
indican que los parques nacionales Kawesqar, Torres del Paine y
O’Higgins serían las áreas silvestres protegidas que sufrirían el
impacto de esta especie.
Mientras
tanto, desde Conaf Magallanes, entidad que administra estos parques,
comentan la urgencia de resguardar las áreas silvestres protegidas que
están en el curso de dispersión probable del castor.
“Como
gestores de las áreas silvestres protegidas tenemos que evitar que esto
siga ocurriendo y para eso esta expedición en lugares que no han sido
prospectados es vital, porque nos va a dar un alcance mayor para ver
cuál es realmente la distribución en terreno del castor, por donde está
pasando y hasta dónde podría llegar”, declara Miguel Lopetegui,
guardaparque de Conaf.