Aunque, el Alzheimer canino propiamente como enfermedad no existe; sí,
los perros pueden padecer de disfunción cognitiva o envejecimiento cerebral
canino; el cual es homólogo a la enfermedad degenerativa del ser humano y se
traduce en la pérdida de visión, oído, memoria, entre otros síntomas.
De igual manera, afecta a mascotas de edad avanzada entre los siete y
diez años o más. Incluso, más del 50% de los perros mayores de 15 años pueden
padecerlo.
“Este síndrome corresponde a un proceso degenerativo del sistema
nervioso central, en donde el cerebro animal ya no funciona como antes, se dice
que involucra o retrocede en su actividad. Esto también, sucede en el resto del
cuerpo, puesto que órganos, como el corazón, pueden llegar a perder
funcionalidad”, comenta Francisca Montero, Médico Veterinaria de Royal Canin.
Montero asegura que es habitual los cambios en la actitud y hábitos de
los caninos de más edad; pero, uno con disfunción cognitiva puede desorientarse,
presentar cambios en el apetito y volverse hosco y gruñón.
“Comienzan a perder la memoria, no reconocen a la familia, olvidan o
cambian sus hábitos diarios y se desorientan en su entorno, ya que disminuyen
su capacidad de alerta”, asegura el especialista,
Cristián Herrera.
Cómo detectar el Alzheimer canino
Según la especialista de Royal Canin, es posible detectar los signos
de la disfunción cognitiva o envejecimiento cerebral en nuestros canes,
prestando atención a las siguientes situaciones:
1. Si a su perro le
cuesta moverse por la casa, deambula por la noche y parece perdido en lugares
con los que estaba familiarizado.
2. Si no reconoce a la
familia ni los hábitos diarios, ya no reclama la atención de ellos, ni está
interesado en saludar o que lo saluden.
3. Pasa menos tiempo
jugando con los miembros de la familia o con otros perros.
4. Ladra sin sentido
durante la noche.