Ad
portas de la vuelta a clases en que algunos establecimientos
educacionales retornan en tan solo 12 días, la Seremi de Salud se
encuentra fiscalizando e inspeccionando locales comerciales que expendan
útiles escolares, para corroborar un adecuado etiquetado de adhesivos,
pegamentos y pinturas de uso infantil escolar.
El principal objetivo de estas fiscalizaciones es resguardar la salud pública, ya que por ejemplo, los adhesivos y pegamentos
de uso doméstico y escolar pueden contener un límite máximo de 0,5% de
tolueno, ya que este solvente orgánico puede originar efectos en el
sistema nervioso central con daños neurológicos y la intoxicación aguda
puede causar la muerte por cardiopatía.
“Estamos
realizando esta fiscalización de los locales que venden útiles
escolares de manera de asegurar que todos los productos que se
comercializan, cumplan con los requerimientos de la normativa para que
la comunidad pueda tener la tranquilidad de que los productos que
adquieren cuentan con todos los parámetros de seguridad”, explicó la
seremi de Salud, Francisca Sanfuentes.
Esta año serán 40 locales que deberán ser fiscalizados y, a la fecha, solo uno ha sido sumariado por deficiencias en el etiquetado de siliconas.
Proveedores y certificación
La
tienda escogida por la autoridad sanitaria para su fiscalización fue
Aldo y Carla, que de acuerdo con la administradora Aminta Sánchez, al
momento de hacer la compra, la dueña del local toma contacto con sus
proveedores para certificar que se trabaja con las especificaciones que
solicita la entidad fiscalizadora.
Sánchez
aclaró que en el caso de la silicona, los padres y apoderados exigen
que no sea tóxica: “Ahí le damos la opción de una cola fría transparente
porque se asemeja a un silicón y no es un producto tóxico”.
Aldo y Carla trabajan con pedidos online o presencial. En el caso de ser de forma remota, los compradores pueden especificar la calidad del producto y la tienda se adapta a las necesidades del cliente.