Analizando en terreno los últimos detalles
del Centro de Excelencia en Biomedicina de Magallanes, (Cebima),
próximo a su inauguración, el bioquímico y doctor en Biología Celular de
la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC), Waldo Cerpa, estuvo
en Punta Arenas, visitando el centro con el fin de proyectarlo como uno
de los mejores del país en ciencia e investigación.
Para
Cerpa, la idea de llegar a Magallanes es asumir un rol de investigador
principal y mover las líneas de investigación que están actualmente
funcionando en la Universidad Católica de Chile hacia el Cebima, el cual
estará dirigido por el doctor Nibaldo Inestrosa, Premio Nacional de
Ciencias Naturales en 2008.
En
su paso por Punta Arenas, el bioquímico visitó las instalaciones de
Pingüino Multimedia para hablar sobre la investigación que llevará
adelante en Magallanes, durante los próximos meses.
-¿Cuál es su motivo principal para dejar la capital y venir a Magallanes?
“El
estudio principal de la venida a Magallanes tiene que ver con la
posibilidad que nos entrega la región de tener acceso a posibles
soluciones a nivel farmacológico, que puedan ser extraídos de hierbas,
plantas, algas y otro tipo de seres vivos que solamente están presentes
en esta región. Tenemos varios candidatos que deberían ser capaces de
darnos frutos en corto o mediano plazo. La idea de movernos a la región
es la posibilidad de trabajar con herramientas de búsqueda de estos
fármacos para solucionar ciertas enfermedades crónicas”.
– ¿Dónde se podría conseguir esto que me está comentando, porque la región es muy grande?
“La Antártica, la zona Subantártica y el Amazonas son los lugares en
donde todavía quedan cosas por descubrir. En general, las empresas
farmacéuticas ya han dejado de buscar en el catálogo donde están todas
las drogas que existen. Ya no hay mucho más que sintetizar y se han dado
cuenta que los fármacos del futuro van a estar en plantas medicinales o
moléculas bioactivas que están presentes en algas y plantas. Por lo
tanto, nosotros deberíamos ser capaces de poder identificar ciertas
moléculas y sobre todo probar que éstas, están funcionando de manera
preventiva o terapéutica en algunas patologías”.
-Cuándo usted se refiere a enfermedades crónicas que afectan a los adultos mayores, ¿a cuáles específicamente se refiere?
“En
el Cebima, la idea es enfocarnos en algunas patologías de carácter
crónico las cuales incluyen la demencia; el Alzheimer que es uno de los
elementos más importantes, pero también aparecen otras patologías como
el Parkinson, que son relevantes en la población adulto mayor, y por
otro lado otras enfermedades que tienen que ver con la pérdida de la
funcionalidad muscular, cáncer, enfermedades cardiovasculares, diabetes,
y en mi caso de manera específica, me concentro en estudiar de qué
manera el Alzheimer se condiciona, y aparece como una expresión de la
patología por dos elementos principales; genéticos y externos.
– ¿Externos?
“En
nuestro caso uno de los elementos que nos interesó estudiar como factor
externo que podría desencadenar la patología, fue el trauma inducido
por golpe que básicamente consiste en que las personas sufren
normalmente una caída o accidente de auto, y este tipo de fuerza externa
que genera un daño a nivel cerebral, que a veces puede
ser bastante grave o normal, pero la gente no toma conciencia de que
ese tipo de cosas puede estar generando la patología”.
– ¿Usted cree que la cura del Alzheimer se pueda encontrar en Magallanes?
“Si
pensamos en las posibilidades, creo que es mucho más probable que
encontremos extractos de ciertas plantas o de algunas hierbas o algas de
acá”.
– Entonces, ¿Se convence que la cura está en Magallanes?
“Aquí en Magallanes están las herramientas que podrían llevar a la cura del Alzheimer”.
– ¿O sea que Magallanes no solo es importante para Chile sino para el mundo?
“Sí,
de todas maneras. A lo mejor la cura de Alzheimer no la vamos a
encontrar de aquí a 50 años, pero soy un convencido de que si la cura
sale de alguna parte es de acá, y eso tiene que ver con que uno está
mirando cuáles son las aproximaciones que hay actualmente. Las plantas
que hay acá actúan a través oxidativo y neuroinflamación. Ni siquiera
tenemos que ir a buscar los elementos más profundos de la ciencia
básica, porque algunos ya están descritos”.
Jesús Nieves