La
Seremi de Salud y el Servicio Agrícola Ganadero (SAG) entregaron el
estudio de prevalencia de Equinococosis Quística Canina (hidatidosis) en
la Región de Magallanes durante el año 2017. El objetivo del estudio
fue levantar información respecto de la prevalencia del parásito
causante de esta enfermedad en perros del área rural, urbana y ambiental
de la región.
En
el segundo semestre del año 2017 se inició el estudio, en el que ambas
instituciones participaron, realizando toma de muestra de fecas,
catastro de perros y aplicando encuestas. Durante el año 2016 se
notificaron once casos de personas con hidatidosis, con un tasa de
incidencia de 6,6 por cada 100 mil habitantes.
En
el año 2017 la tasa subió y provocó una señal de alarma en los entes
públicos. El seremi de Salud, Oscar Vargas, explicó que “estamos dando
cuenta de los primeros resultados de un trabajo para identificar la
Equinococosis Canina (hidatidosis).
Estos resultados de alguna manera
grafican la preocupación que nosotros habíamos manifestado respecto de
la presencia de pacientes con hidatidosis que nos ha ido preocupando.
Este parásito ha estado empezando a aparecer en niños, así que
significaba ir a ver cuál era la realidad con la que nos encontrábamos.
Es una realidad que no deja de ser preocupante, ha aumentado en lo
rural, está presente en lo urbano y por lo tanto, son factores de
riesgo. En 2017 se registraron 13 casos con una tasa de 7,8 por cada 100
mil habitantes”.
Estudios
Según
los datos entregados se catastraron 9.198 lugares y 11.421 perros, se
recolectaron 1.990 encuestas. De igual forma se entregaron dosis de
desparasitario a 10.721 perros de las zonas en que se desarrolló el
estudio (Magallanes). De acuerdo con el lugar de estudio se detectó este
parásito en el 39,34 de las muestras analizadas de zonas rurales, en el
8,6% se los sectores periurbanos y perirrurales, y en el 1,22% de las
áreas urbanas.
De
esa manera, la directora regional del Servicio Agrícola y Ganadero
(SAG), María Isabel Sánchez, explicó que debido a la falta de estudios y
proyectos las tasas de este parásito comenzaron a elevarse.
“Durante
muchos años encabezamos un proyecto que también contó con financiamiento
del Gobierno Regional y con fondos propios para disminuir la
prevalencia de Equinococosis Quística a nivel rural. En el año 1979 se
tenía aproximadamente un 72% de prevalencia, sin embargo, hasta el 2004
se trabajó en ese proyecto donde se logró disminuir la presencia de este
parásito a niveles muy bajos, por lo que se consideró que no era
necesario continuar con el proyecto. Lamentablemente, hoy día nos
encontramos con una prevalencia en humanos muy alta, hemos detectado que
ha ido aumentando de manera paulatina la presencia del parásito en
ovinos, ya que tenemos un control permanente en plantas frigoríficas.
Para nosotros es importante hacer un llamado a la comunidad a cuidar a
sus hijos, a tenerles el hábito del lavado frecuente de manos cuando se
le hace ‘cariño’ a un perro, porque la mayoría de los niños acaricia al
animal y después se pasa la mano por la boca, de esa manera es que se
tragan los ‘huevos’, sin darse cuenta, por lo tanto, de esa forma se
empieza a formar el quiste en el organismo. Este parásito no sólo afecta
al hígado, también afecta a distintas partes del organismo, como el cerebro, la columna, el corazón y muchas partes”, explicó.
Síntomas
Según
los especialistas, generalmente las personas no se enteran hasta que
por un evento externo les hacen un examen y detectan que tienen los
quistes en el hígado.
La directora explicó que “en caso de que la
persona empiece con una ictericia (coloración amarillenta de la piel),
claramente tiene que consultar al médico, no son síntomas específicos
que indiquen la presencia de este parásito en el cuerpo, lo que sí
podemos hacer es prevenir la presentación a través de la dosificación de
los perros, las personas que vivan en sectores urbano, periurbano y
rural y que cuando haya faenamiento en el campo, las vísceras no se las
den a los animales y las entierren.
Riesgos
Las
autoridades explicaron que en el caso de los niños es un peligro que se
contagien con este parásito. “Este riesgo es importante, porque puede
llevar a la muerte.
En el caso de los niños puede ser que esté condenado
permanentemente a ser operado, porque si lo operan y le extraen los
quistes, puede que haya uno en formación que no sea detectado, y por lo
tanto van a tener que volver a operarlo, una y otra vez y eso puede
llevar a la muerte”, advirtió Sánchez.