En las primeras horas de ayer, la Cámara de Diputados aprobó el texto que días antes habían consensuado los miembros de la Comisión Mixta creada para aprobar los puntos en discrepancia de la reforma laboral. Este incluye cuatro puntos: negociación interempresas obligatoria para las grandes y medianas empresas, prohibición de reemplazo de trabajadores en huelga, eliminación del concepto de huelga pacífica y derecho a acceder a la información de la empresa, antes de negociar.
Ahora, sólo falta la aprobación del Senado y el texto quedaría listo para promulgarse… A menos que fructifique la denuncia de inconstitucionalidad que anunció la oposición, pues considera que algunos puntos como la titularidad sindical, están claramente prohibidos en la Carta Fundamental.
Poco entusiasmo
Como sea, la que es considerada una de las mayores reformas de la actual administración, suscitó escaso entusiasmo e, incluso, molestia y profunda preocupación en distintos sectores de la comunidad magallánica.
La presidenta regional de la Asociación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF), Jessica Bengoa, afirmó que la reforma “sólo tocó un capítulo que es la negociación colectiva y no abordó, el libro completo que es la modificación completa del Código del Trabajo ilegítimo, heredado de la dictadura de Pinochet”.
La dirigenta afirmó que uno de los temas que quedó pendiente es la situación de los trabajadores fiscales, cuyo derecho a huelga no fue incluido en esta ley, “a pesar que era un compromiso de gobierno”.
“Irresponsabilidad”
Para el empresariado regional, la situación es diametralmente la contraria. El presidente de la Confederación de la Producción y el Comercio, Alejandro Kusanovic, afirmó ayer en su cuenta de twitter, “¿Cómo pueden realizar una reforma sin saber el impacto que estas medidas van a tener en la economía? Es irresponsable”.
Para el dirigente, el hecho de negociar colectivamente involucra, de por sí, una pérdida de eficiencia para la empresa, pues coloca a todos los trabajadores en la misma situación. Y esta pérdida de eficiencia, la empresa tiene que equilibrarla de algún modo, lo que en determinadas situaciones puede desembocar en un alza en los costos de la empresa y, por ende, en el valor al cual ésta vende sus productos o bien, en una reducción de su planta laboral.