Pese a tener 4.200 kilómetros de costa y una fuerte industria exportadora de pescados, en Chile los productos del mar no son lo suficientemente considerados en la dieta de la población. Esta es una situación que se repite desde Arica a Magallanes.
Un diagnóstico interno realizado el 2012 por la Subsecretaría de Pesca (Subpesca), indicó que los chilenos sólo consumen pescados y maricos en forma eventual, incrementándose sólo en algunas épocas del año, como Semana Santa.
En tanto, un estudio elaborado en 2013 por la consultora SCL Econometrics, por encargo de la Subpesca, reveló que cada chilenos consume en promedio apenas 7 kilos de pescado al año, muy por debajo de los 20 kilos recomendados por la Organización de las Naciones Unidad para la Alimentación y Agricultura (FAO) y del total mundial que llega a 17 kilos anuales. La brecha aumenta aún más si nos comparamos con naciones como Perú, España y Japón, con consumos de 18 kg, 22 kg, y más de 50 kg, respectivamente. incluso Brasil, que hace seis años registraba 6,46 kg anuales, ha logrado subirlo a 9,03 kg por habitante.
En Chile culturalmente se ha privilegiado el consumo de carnes rojas y de aves por sobre los productos del mar. La ingesta de pescado no alcanza a representar ni el 8% de los 87,2 kilos de carne per cápita que se comen al año, de los cuales 42,4% corresponde a pollo. En segundo y en tercer lugar se ubican el cerdo, con un 31%, y el bovino, con un 25,7%. Los últimos puestos los ocupan la carne equina y caprina, con un 0,6%, y la ovina, con un 0,3%.