Más de tres años llevan tres contenedores con desechos tóxicos en las instalaciones de Cometsur, empresa que se encarga de procesar chatarra. El gerente de operaciones de la empresa, Claudio Pinto, explicó ayer que los contenedores provienen de la Antártica y pertenecen a la Armada de Brasil, institución que durante todo ese tiempo no lo ha retirado.
Pinto comentó que en el año 2015 lo contactó una agencia naviera proveniente de Brasil para hacerse cargo de una chatarra que venía de la Antártica y que pertenecía a la Armada de Brasil. “Cuando llegó, nosotros aceptamos prestar los servicios luego de ver un set fotográfico que se nos entregó.
Cuando llegó la chatarra al puerto en el barco de la Armada brasileña, observamos que la chatarra no estaba en condiciones de ser procesada, por lo que le solicitamos a la agencia naviera el retiro de la chatarra de nuestro recinto, porque no la íbamos a procesar. Aun así, desde ese momento se comenzó a dilatar la situación, a desligarse del problema, pero nadie quiso hacerse cargo de esta situación.
Después de un tiempo les manifesté que si no había una solución iba a comenzar a cobrar por el almacenamiento de los contenedores, porque estábamos terminando el año 2017 y ninguna persona de la agencia naviera ni el consulado de Brasil se han apersonado para darle una solución a este problema, lo que a nosotros nos complica”, se quejó.
El gerente de Cometsur agregó que no se podían hacer cargo de contenedores con gases químicos, “venían cuatro o cinco fosas sépticas con desechos de aguas residuales y nosotros por esa situación no pudimos tratar la chatarra. Hoy día ya esas aguas se evaporaron y ya podemos trabajar con los contenedores, pero no hemos llegado a ningún acuerdo. Lo ideal sería que se la lleven a Brasil, pero no responden ante esta situación y estamos ocupando un espacio que podemos utilizar para otras cosas,” explicó.
Ante esta situación, el costo de permanencia de estos contenedores que llevan más de tres años en los depósitos de esta empresa ha ido aumentando, “si a ellos les interesa, ahora nosotros podemos procesar la chatarra, de igual forma la podemos trasladar a un lugar donde se nos autorice, pero nadie se ha hecho responsable ante esta situación. Además, calculando los tres años que ha estado en bodega, el precio por este tiempo debería estar alrededor de los 35 millones de pesos, por eso alguien tiene que hacerse responsable”, apuntó.
Pinto explicó que se ha podido comunicar con el encargado naval de Brasil, obteniendo respuestas sin sentido. “Según el encargado naval de Brasil, si nosotros queremos recuperar nuestro dinero o el espacio que tenemos en nuestra bodega, tenemos que hacerle un juicio a la Armada de ese país, lo cual encuentro sin sentido, porque yo no tengo que perseguirlos para que se hagan responsables de sus desechos”, señaló.
Inach
Consultado por esta situación, el director del Instituto Antártico Chileno (Inach), Marcelo Leppe, señaló no estar al tanto del tema, y que dentro de los próximos días preparará una respuesta respecto del caso. No obstante, dijo que “allí hay un arreglo entre privados, donde el Fisco no se puede poner en el medio, pero hay un tema que es importante, el reciclaje en la Antártica y se tiene que investigar”.