En su
tránsito por el Estrecho de Magallanes, es piloteado por marinos chilenos,
dependientes de la Tercera Zona Naval.
Este enorme
buque, entregado al servicio a comienzos de este año, mide 239 metros de eslora
(largo) y 50 de manga (ancho). Su objetivo es servir como estación de
transferencia o muelle flotante en la mar, aumentando la capacidad de la marina
norteamericana de dar apoyo logístico cuando no se puede acercar a costa o
simplemente cuando estas no existen, como en situaciones de desastre. Sus
tareas se enmarcan en la realización de movimientos logísticos a gran escala,
transportando embarcaciones anfibias y
gran cantidad de material, vehículos, contenedores, módulos de mando, tropas y
tripulaciones.