Una campaña cuyo
objetivo era netamente preventivo, respecto al uso obligatorio de los chalecos
reflectantes, terminó transformándose en un caos en el centro de Punta Arenas.
El secretario regional ministerial de Transportes
y Telecomunicaciones, Gabriel Muñoz, formuló una invitación a los medios de
prensa a cubrir “una actividad preventiva por medio de la entrega, en terreno,
de chalecos reflectantes de seguridad a conductores que circulen por el centro
de la ciudad”.
Esta invitación,
para las 11.30 horas en la Plaza Muñoz Gamero frente a la intendencia regional,
se fue masificando ante la desesperación de miles de conductores de no
encontrar en el mercado este tipo de artículos, cuyo uso se hará obligatorio a
partir de este 1 de enero.
La autoridad de
Transportes no tenía más que 50 chalecos para regalar y como llegaron cerca de
mil personas, todo terminó en un caos con gente muy enfadada por lo que
consideraron una estafa.
“Esta era una
campaña simbólica de prevención y no buscaba satisfacer toda la demanda”,
señaló Gabriel Muñoz.
Marcha blanca
De paso se anunció
que la aplicación o puesta en marcha de la norma tendrá una flexibilidad de al
menos un mes para que la gente pueda comprar estos artículos. Durante ese
periodo no van a ver infracciones.