Todo
pasó rápido y lento a la vez, por la solución y por los años
anunciándolo, respectivamente: los funcionarios y los usuarios de
Centros Comunitarios de Salud Familia (Cecosf) Sandra Vargas, en la
parte alta de la ciudad, cumplían labores y se atendían
(respectivamente) rodeados de aguas contaminadas con heces y mezcladas
con cloro, lo que era atribuido a los dos asentamientos (que antes
fueron campamentos) erigidos en la parte superior del recinto. De eso
pasaron ocho años, hasta que un informe que hizo análisis de los
líquidos de los alrededores, que fue solicitado por la Corporación
Municipal de Punta Arenas (Cormupa), logró establecer qué tenía el agua
que chorreaba.
Con
el documento sobre la mesa se resolvió, a principios de junio, buscar
una solución y que finalmente se concretará el próximo lunes 8 de julio,
con el traslado de los trabajadores de la salud y los siete mil
usuarios al Centro de Salud Familiar (Cesfam) Dr. Thomas Fenton.
El
alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, desde el recinto que
albergará a los nuevos trabajadores y usuarios, argumentó que la
intención de la administración era “que haya continuidad de servicio y
que los funcionarios estén en las mejores condiciones, y que nuestros
vecinos también”. “Es un cambio que no hubiéramos querido, pero la
responsabilidad no es de la municipalidad ni de la Corporación”,
enfatizó.
En
la misma línea, la autoridad comunal arguyó que certificar otro
inmueble vía autorización sanitaria “demora seis u ocho meses poder
tenerla; era fundamental tener un lugar que esté listo”. Por lo mismo,
se apuntó al Fentón, porque, en sus palabras, el Sandra Vargas “cabe
perfectamente en este lugar”.
Plan de acción
La
decisión fue tomada en conjunto con las autoridades del Cecosf, además
de representantes locales de la Confederación Nacional de Funcionarios
de Salud Municipalizada (Confusam). El compromiso, contó Patricia Pérez,
presidenta regional de la Confusam, fue de una camioneta para reforzar
las visitas domiciliarias, un equipo para complementar estas mismas
labores y un bus de acercamiento. “Los funcionarios se lo merecen,
estuvieron ocho años trabajando en condiciones que no eran las
adecuadas”, dijo la dirigenta.
Radonich,
en tanto, detalló que “lo primero es tener a las siete mil personas
identificadas; vamos a ampliar las atenciones domiciliarias. Es gente
grande, por tanto, no todos son enfermos, sino que requieren revisión.
Se hará para las personas de más de 70 años”.
El
bus de acercamiento, acotó el alcalde, será municipal y “que hará
vueltas desde Silva Henríquez hasta acá (…) Los horarios se van a
coordinar con las atenciones de hora. Hay que ver qué lugares estarán
como paraderos, coordinado con vecinos del sector”.
También
habrá trabajo con las juntas de vecinos, a las que se les entregarán
horas y medicamentos para que los despachen. “Va a haber un momento de
acomodo, no es de un día para otro”, cerró el alcalde.
“Es
complejo trasladar un Cecosf de siete mil usuarios percapitados, pero
por las condiciones sanitarias no se puede abordar, se puede colocar en
riesgo a la población y a los funcionarios”, concluyó Pérez.