En menos de 48 horas, Magallanes lamenta la muerte de dos personas por Coronavirus.
Ello obligó a las autoridades a exigir nuevos resguardos para el traslado de las personas hasta el camposanto.
Es
así que el Cementerio Municipal Sara Braun y la Municipalidad de Punta
Arenas, dieron a conocer ayer el protocolo que adoptarán cuando existan
muertos por Covid-19, el cual está basado en un documento del Ministerio
de Salud y recomendaciones entregadas por autoridades sanitarias
españolas, considerando su actual realidad con respecto a este virus.
El
documento precisa que una vez ocurrido el fallecimiento, el personal de
salud, debe ingresar el cadáver en una bolsa mortuoria y la
manipulación de éste debe ser respetando normas de bioseguridad (bata
desechable e impermeable de manga larga y puños, mascarilla, lentes de
seguridad o máscara protectora y guantes).
El
protocolo indica que la bolsa debe ser pulverizada con desinfectante.
Si la bolsa tiene cierre, esta debe ser sellada usando pegamentos u
otras sustancias que aseguren su impermeabilidad. El cadáver debe ser
trasladado a la brevedad a la morgue, donde será entregado para
disposición final mediante cremación
o inhumación en el cementerio, según sea el caso. Los familiares podrán
ver el cadáver antes de que se realice el traslado, pero no podrán
tener contacto físico con este, ni con las superficies u otros enseres
de su entorno o con cualquier otro material que pudiese estar
contaminado. El personal debe portar bata desechable, guantes y
mascarilla.
Para
el traslado al crematorio o velatorio y posteriormente al cementerio,
la bolsa conteniendo el cadáver deberá ser introducida dentro del ataúd,
el que deberá ser completamente hermético e impermeable a fin de evitar
fuga de líquidos y secreciones corporales.
Es
así que considerando lo anterior, el Cementerio Municipal Sara Braun y
el mismo municipio explicaron que si se hiciese cremación o sepultación
normal, se recibirá el cuerpo sellado en la bolsa. El personal que
realizará la acción debe usar las medidas de protección con guantes de
látex comunes y mascarilla de protección común sin que se requiera de un
guante o mascarilla especial. Utilizando los guantes y la mascarilla,
el personal podrá abrir la bolsa y tomar las huellas dactilares que
corresponde al conducto regular en esta actividad. Si ocurriera la
situación en la que se debe extraer un marcapasos,
se deberá usar doble guante. La mascarilla debe ser del tipo N95. El
personal deberá usar delantal impermeable y desechable. Si el delantal
no es impermeable, deberá usar pechera. De igual forma deberá usar
lentes de protección (antiparras), gorro del mismo tipo usado en
procedimientos quirúrgicos y que hoy está disponibles en farmacias y
botas impermeables. Los guantes desechables, mascarillas, gorros,
delantal desechable y todo residuo producto de la manipulación del
cadáver, se depositarán en una bolsa plástica sellada.
Si
bien no existe evidencia de transmisión del virus SARS-CoV-2, causante
del síndrome respiratorio Covid-19, desde el cadáver al manipulador
externo, como principio precautorio se tomará medidas de prevención tal
como lo señalan los documentos que han servido de insumo para el
protocolo nacional.
El personal del cementerio deberá tomar una serie de resguardos por su seguridad.