El 24 de enero de este año, el Liceo María Auxiliadora y su capilla fueron
atacados por un grupo minoritario de personas que aprovecharon el
movimiento de las ya tradicionales marchas nocturnas del viernes, para
hacer desmanes en este y otros sectores de la ciudad.
Al
respecto, el Centro de Apoderados y Padres del Liceo María Auxiliadora
se manifestó y rechazó de forma enfática la agresión al recinto
educacional y declaró sentirse consternado por la violencia hacia al
establecimiento.
En
una declaración pública, el Centro de Apoderados y Padres del Liceo
María Auxiliadora declaró “nos sentimos profundamente consternados por
la agresión que nuestro liceo”. Destacan que actualmente cuentan con una
matrícula de 1.010 estudiantes. De igual forma, recalcan la historia e
importancia que ha tenido el recinto educacional en Punta Arenas “de
cuyas aulas de enseñanza han egresado cientos de miles jóvenes en sus
130 años de existencia y que como institución de educación, ha sido, es y
será parte de la historia del desarrollo de nuestra ciudad y región”.
La
carta continúa diciendo: “Si bien como ciudadanos compartimos las
aspiraciones por un Chile más justo y equitativo, en donde cada uno
tenga un espacio de expresión de sus opiniones en forma libre, tolerante
y respetuosa, rechazamos con energía y convicción democrática la acción
de quienes amparados en la oscuridad protagonizaron este ataque a la
dependencias de nuestro liceo, incluida su capilla, que simboliza las
creencias y valores que como comunidad orgullosamente sustentamos y que
corresponden a un liceo humanístico-científico, perteneciente al
Instituto de Hijas María Auxiliadora, que tiene por misión acompañar y
formar mujeres líderes, comprometidas con los valores que se reflejan en
el ideario de formar buenas cristianas y honestas ciudadanas que tengan
como desafío personal trabajar desde donde se desempeñen en la
construcción de una sociedad más justa, ética, veraz y solidaria”.
La
misiva termina poniendo en valor el trabajo pedagógico de los
profesores y el cuerpo directivo, los cuales han brindado espacios de
participación y discusión sobre la contingencia nacional. De igual
forma, recalcan que las acciones violentas no pueden ser normalizadas
por los ciudadanos, ya que no aportan en nada al objetivo de construir
una mejor sociedad.