La pandemia del Covid-19 fue la guinda de la torta para la crisis que vive el Centro de Ski Club Andino. La falta de nieve durante los últimos años ya había generado bastantes complicaciones para funcionar, y durante esta temporada de invierno ni siquiera pudieron hacerlo.
Desde el siete de marzo, todos los trabajadores se salieron del lugar como medida de seguridad y de las cinco personas que tenían contrato con el centro, solamente una se quedó en la empresa trabajando como guardia del lugar. Para el presidente de directorio, Rodrigo Adaros, ha sido un golpe muy duro no poder funcionar. “Nos genera muchas complicaciones no poder operar. El club está abandonado completamente y tuvimos que optar por cuidar los recursos internos del centro porque no se sabe hasta cuando va a durar esta pandemia. Los centros de esquí se preparan para que con lo recaudado en la temporada de invierno se pueda pagar todo el resto del año. Y además, se ven afectados los profesores, los que trabajaban en la cocina porque si el centro no funciona ellos no trabajan”, explicó Adaros.
Sin embargo, según explica el presidente del directorio de la institución, la falta de nieve también ha sido un factor que los obligará a reinventarse en el futuro. “Durante los últimos 30 años el cambio climático ha generado una realidad distinta en lo que corresponde a nieve en el sector. Por eso, ya hemos pensado en reinventarnos y cambiar el foco del negocio. Ahora nos centraríamos en fomentar las salidas de trekking, las paseos en bicicleta y generar campamentos de verano y excursiones de colegio en el cerro. Nuestro fuerte ya no será la temporada de invierno eso va a cambiar”, aseguró él.
Por otra parte, el desconfinamiento gradual de la Región de Aysén, enciende la esperanza de Adaros para volver a funcionar pronto. “Aunque no soy experto, veo que estamos llegando a una realidad similar a lo que se vive en Aysén y esperamos poder llegar a eso. Una vez que pase vamos a apretar el acelerador para poder instalar baños y marcar bien los senderos para poder funcionar con las medidas necesarias. Esperamos hacerlo de forma gradual como corresponde y creemos que las próximas regiones podrían ser La Araucanía y Magallanes, y ahí hablaríamos con las autoridades de turismo y salud que nos podrán guiar mejor para eso”, sentenció.