Con el objetivo de seguir brindando las intervenciones
que buscan mantener la
funcionalidad de los/as usuarios/as y, al mismo tiempo, contener el impacto que
el confinamiento pueda causar en ellos/as, vía remota, es que, este martes,
directivos y profesionales del Centro Diurno Referencial para Personas Mayores
de la Universidad de Magallanes (UMAG) comenzaron la entrega de cajas de apoyo
terapéutico, a los 86 adultos mayores que son parte de este recinto impulsado
por el Servicio Nacional del Adulto Mayor (Senama).
Guías de
actividades físicas, mancuernas y puzzles como material de ayuda cognitiva
forman parte de este contenido, que empezó a distribuirse a los domicilios de
cada persona, desde la Facultad de Ingeniería de la casa central, lugar donde,
previamente, se exhibió y destacó su importancia y utilidad en el contexto de
los planes de intervención que el equipo multidisciplinario realiza en el
actual escenario de contingencia sanitaria, ya que se trata de recursos que
pueden implementarse a través de la tele asistencia o llamadas telefónicas.
“En este acompañamiento, servicio profesional y
contención que se entrega a las personas mayores, entregamos esta caja de apoyo
terapéutico para que sigan en sus domicilios, con las terapias que nosotros
teníamos en el Centro, con las llamadas telefónicas en algunos casos,
videollamadas, tele terapia y otros sistemas innovadores para promover su
funcionalidad y poner una barrera a los potenciales deterioros que puedan estar
dados por el confinamiento en este contexto”, destacó la directora del recinto,
Paola Fernández Gálvez.
La enfermera y académica María Luisa Fernández,
directora del Centro Gerontológico de la UMAG, en tanto, resaltó la experiencia
de trabajo a distancia que han tenido con las y los adultos/as mayores, haciendo
énfasis en la relevancia de esta iniciativa aporta concretamente a la tarea de
intervención vía remota. “Hemos tenido excelentes resultados y con una muy
buena satisfacción por parte de los/as usuarios/as. Y estamos hablando de una
ayuda terapéutica, porque nosotros trabajamos con un plan de intervención y ese
plan de intervención es individual, por ende, cada caja está preparada para las
necesidades de cada adulto/a mayor”, remarcó.
En la oportunidad, también se informó que
durante de junio se incorporaron estudiantes de
quinto año de Kinesiología, quienes integraron, a este trabajo,
metodologías remotas innovadoras como
la tele terapia y cápsulas
interactivas, acciones que, además de dar fin a sus procesos académicos,
permitieron generar material pertinente a cada perfil de usuario/a, fomentar vínculos
intergeneracionales, fortalecer la formación en el ámbito del envejecimiento y
adecuar modelos de atención en el contexto de esta pandemia.
Al respecto, el kinesiólogo y docente a cargo
de este internado, Rubén Loncón, comentó que, con el grupo de 30 estudiantes,
realizaron llamadas telefónicas o videollamadas para conocer las necesidades de
la o el adulto mayor, como un insumo para confeccionar cuadernillos personales
con ejercicios y actividades a realizar en el hogar. En la misma línea, indicó
que elaboraron cápsulas de informativas respecto a caídas, a mejorar
la elasticidad y otros temas, que dejaron disponibles en las plataformas de la
Universidad, siendo enviadas también a cada familia.
Según el profesional, estas actividades fueron
oportunas porque “lo que estamos pesquisando en este minuto –dijo- son
problemas de pérdida de masa muscular (sarcopenia), lo que puede provocar a
futuro pérdida de fuerza, pérdida de funcionalidad, aumentando el riesgo de
caídas. Paralelamente vemos problemas de motivación, de estructuración de sus
días, pero hacemos un trabajo multidisciplinario para evitar esto”.