El peligro para los transeúntes que circulen por Avenida España y calle Latorre, en el Barrio Sur de Punta Arenas, es más que evidente.
El cerco de un sitio eriazo está casi derribado por los años, la fuerza del viento y los tirones de los vándalos que nunca faltan.
El cerco en pésimo estado es de alambre enrejado y clavado a postes de madera, la cual muestra, también, el paso de los años que, en verdad, parecen no ser pocos. Esa estructura delimita un sitio eriazo, cubierto de malezas y desperdicios, lo cual contribuye a la creación de un feo lunar en un sector residencial tradicional en el Barrio Sur.
Para colmo de males, frente al mismo sitio, pero subiendo por calle Latorre, en dirección al poniente, desde hace largo tiempo permanece tirada y sin que nadie la retire, lo que va quedando de la carrocería de un antiguo auto, el cual perdió motor, luces, asientos y todo lo que pudiera ser útil a manos de desconocidos.
Esa chatarra no sólo afea el paisaje urbano, sino que, además, constituye un peligroso obstáculo para el desplazamiento de los vehículos que circulan por Latorre.
Algunos vecinos, consultados por Diario El Pingüino, señalaron que la situación le fue informada oportunamente, pero hace muchotiempo, al Departamento de Ornato y Aseo del municipio.
Desde allí se les informó que se adoptarían medidas a través de una empresa contratista, pero pasó el tiempo y no hubo solución para el retiro de la chatarra y temen que ahora se les diga que la reparación del cerco semiderribado e responsabilidad del propietario, de identidad y ubicación desconocida por los denunciantes quienes pidieron mantener la reserva de sus identidades por temor a eventuales represalias.
Pero el problema persiste y confían en que las nuevas autoridades municipales den los pasos necesarios para lograr una solución al problema.
También confían en que los ventarrones de esta época del año no derriben, finalmente, el cerco sobre la vereda y que para entonces no circule peatón alguno.