En la LX expedición científica antártica se instalaron nuevas estaciones multiparamétricas, que están destinadas a medir y monitorear los efectos del cambio climático.
Lo anterior fue posible gracias a la colaboración del INACH con la Dirección Meteorológica de Chile, que entregó las ubicaciones geográficas más desafiantes del continente blanco, como por ejemplo, las islas D’Hainaut, Alcock y Livingston, además de realizar la mantención de los equipos ubicados en Cabo Melville y en la estación cercana a la base “Profesor Escudero”.
Hace unos días, el director nacional del INACH, Andrés López, se reunió con los instrumentistas encargados de la DMC, Walter Paredes y Francisco Echaurren, junto al equipo técnico del INACH, conformado por diversos profesionales en la materia. Compartir diferentes experiencias, abordar los futuros desafíos sobre esta nueva campaña de instalación y el agradecimiento por el valioso apoyo proporcionado, fueron parte de la reunión que sostuvieron.
Walter Paredes señaló que arribaron a Antártica el 15 de diciembre y finalizaron la última semana de enero. Para él esta fue su segunda ECA en terreno: “Fueron más de cuarenta días, estuvo muy intenso. Vinimos en convenio formando parte del proyecto de sensores latitudinales, hicimos tres campamentos para instalar tres estaciones distintas”.
Por su parte, su colega Francisco Echaurren agradeció haber sido considerado para participar en esta iniciativa: “Fue un honor saber que nos tenían contemplados para colaborar en este proyecto, por lo que aceptamos encantados. Contribuimos principalmente con nuestra experiencia en la instalación de estaciones meteorológicas en todo el territorio chileno”, explicó Francisco Echaurren.
Para esta campaña también se tuvo el apoyo del Ejército de Chile a través del teniente coronel Fernando Inostroza, quien asesoró el trabajo del equipo en los campamentos. Él junto al logístico de INACH, Ignacio Reyes, gestionaron diferentes aspectos como la alimentación, el montaje y desmontaje del campamento, el secado de los equipos y prendas, entre otros. Además, se encargaron de identificar el lugar más seguro para el montaje, para resguardarse del viento y así poder aprovechar cada momento de descanso.
Nuevas estaciones
La red latitudinal de estaciones multiparamétricas busca recibir y transmitir datos en tiempo real sobre el cambio climático, tomando en consideración las velocidades y direcciones del viento, radiación solar, temperatura del aire, agua y suelo; humedad, precipitación, altura de la nieve y la presión.
La etapa 1 del despliegue del proyecto, que implica la instalación de nuevas estaciones, aún no termina: “Aún debemos escoger los puntos donde instalaremos nuevas estaciones este año, pero la idea es que sean estratégicos y representativos. Estamos buscando ubicaciones en los extremos latitudinales”, sostuvo el profesional del INACH, Bastián Oyarce.
Con desafíos en el horizonte, se planea implementar nuevos puntos en la red, pero no como estaciones meteorológicas comunes, sino como sensores oceanográficos. “Estos sensores incluyen un conjunto de dispositivos sumergidos, lo cual es novedoso para nosotros. Tendremos que familiarizarnos con nuevas tecnologías y realizar un estudio exhaustivo”, concluyó Oyarce.