A días de que la Presidenta Michelle Bachelet haya viajado a la República Popular de China, se comenzó a realizar la XL Reunión Consultiva del Tratado Antártico (RTCA), en donde Chile es parte de la comitiva que busca establecer acuerdos multinacionales que beneficien a los países en el ámbito medioambiental, económico y científico.
Quien encabezó el grupo chileno fue el embajador Francisco Berguño, director de Antártica del ministerio de Relaciones Exteriores, el que junto a la comitiva participaron en la primera sesión especial de esta reunión denominada “Our Antarctica: Protection and Utilization” (Nuestra Antártica: Protección y Uso), en donde participó el director del Instituto Antártico Chileno (Inach), José Retamales, como uno de los conferencistas principales de esta sesión.
El director contó a los presentes sobre la importancia de proteger a la Antártica considerando el grave problema climático que amenaza sus costas, sobre la base de la ciencia: “Nos entrega un camino para fundamentar la discusión y la generación de acuerdos. Por cierto, no es el único camino pero sin sus aportes nuestras decisiones carecerían de la responsabilidad que la magnitud del desafío exige. El principal valor de la ciencia subyace en su característica de ‘auditable’, necesario para la comprensión de sus métodos de aproximación a la realidad y la revisión de sus conclusiones”, expresó a los asistentes.
Retamales apeló a la modificación del Sistema de Tratado Antártico -el que fue fundado en 1959- que permita una mayor libertad para establecer cooperación entre los países y potenciando responsablemente otras áreas en el continente blanco, como por ejemplo la bioprotección y nuevas formas de turismo, tanto científico como en sus otras aristas, un “equilibrio dinámico entre protección y uso”, como puntualizó en su conferencia.