“Chile no es responsable de que el peso de sus camiones perjudique una infraestructura insuficiente”

El embajador de Argentina en Chile, Rafael Bielsa, visitará esta semana la Región de Magallanes, para lo cual sostendrá el martes una reunión protocolar con el gobernador Jorge Flies.

La información fue entregada por el Consulado de Argentina en Punta Arenas y da cuenta de una visita especialmente relevante para nuestra región, dada la creciente tensión entre ambos países y que ha repercutido sobre todo en nuestra Región de Magallanes y Antártica Chilena.

En los últimos meses, han surgido diferencias entre ambas naciones a raíz de sus reclamaciones sobre vastos espacios marítimos y plataformas continentales, al sur del Cabo de Hornos.  

A ello se sumó en los últimos días, las recientes amenazas del intendente electo de Bariloche, Walter Cortés, de cortar el paso a los camiones chilenos que cruzan la comuna tan pronto asuma el cargo el 11 de diciembre, para presionar al gobierno transandino por el mal estado de las rutas, configurando así una situación potencialmente grave para la Región de Magallanes, que depende de esa ruta para el abastecimiento de sus productos básicos, todos los cuales son transportados por tierra a través de territorio argentino.

Conversamos aquí con el embajador argentino en Chile, Rafael Bielsa, sobre esta visita a la región, sus potenciales beneficios y las diferencias que han surgido entre ambos países en el último tiempo.

-Señor embajador, entiendo que usted viajará a Magallanes la próxima semana. ¿Cómo se desarrollará esta visita y qué expectativas tiene?

“Junto con el gobernador de Magallanes, Jorge Flies, invitamos a la Provincia (argentina) de Tierra del Fuego ya que su gobernador, Gustavo Melella, tiene una gran relación con Magallanes en general y con Flies, en particular. Son dos gobernadores que a mi juicio han comprendido la importancia de estrechar lazos a nivel subnacional, favoreciendo el desarrollo del vecino, en quien ven más complementariedad que rivalidad”.

“El objetivo del viaje, que se enmarca en un plan de visitas a regiones cumplido por mis colaboradores o por mí, en este caso, se denomina ‘Magallanes’, una región muy importante para nosotros, no solo por la buena sintonía política que hay con la provincia argentina de Tierra del Fuego, sino porque a ambos lados de la frontera, se está gestando una revolución en términos productivos, como es el desarrollo de la generación eólica y su impacto en la industria del hidrógeno verde. También, visitaré la planta de Methanex, compañía que produce metanol a partir de una importante porción de gas que recibe de la Cuenca Austral”. 

“Si bien estoy a disposición de ambos gobernadores para facilitar que sus voces sean oídas en ambas capitales, lo que por lo general no es necesario, porque ambos tienen el suficiente peso político propio, creo es momento para un balance sobre lo hecho en estos años y ver, desde ahora hasta que finalice nuestro gobierno, en qué más podemos cumplir con nuestro trabajo”.

-¿Qué le han parecido las declaraciones del alcalde Radonich sobre la relación con Argentina? 

“No me corresponde opinar sobre declaraciones de alcaldes, ni del señor Radonich y ni tampoco del señor Cortés, alcalde de Bariloche. Como no escapa a su conocimiento, la política exterior es competencia exclusiva de los ministerios de Relaciones Exteriores y la cabeza del Poder Ejecutivo es unipersonal y desempeñada por un individuo, no por las municipalidades, a cargo de tareas importantísimas, como por ejemplo el barrido, el alumbrado o la limpieza en general. Y yo soy representante de la República Argentina en Chile; ¡imagínese si osara referirme a la compañía Áreas Verdes, a cargo de asear la ciudad! Mi opinión desde el Derecho Constitucional y la Teoría General del Estado consiste en que no es bueno dialogar con el electorado ciudadano afín sobre materias vinculadas con las relaciones internacionales, ni elegante calificar de ‘débil’ a la propia Cancillería en un medio público de comunicación”.

– ¿Cuál es, a su juicio, el tema más importante de la relación bilateral entre Chile y Argentina en la Zona Austral? 

“No hay ‘un tema’, sino varios. Entendiendo a las fronteras como un elemento de desarrollo para nuestros pueblos, y desde esa concepción es imprescindible continuar profundizando una agenda común”.

“En ese sentido, resulta importante los esfuerzos desarrollados para la facilitación fronteriza, en todas sus dimensiones. Sobre todo, teniendo en cuenta la interconexión de las poblaciones que habitan esa zona y escuchando sus necesidades”.

“Es importante recordar que para proveer a su zona austral, localidades como Punta Arenas o Puerto Natales, Chile depende de la Argentina, ya que por el Convenio de Tránsito País – País de 1974, los camiones chilenos entran a la Argentina por el Paso Cardenal Samoré, transcurren por la Ruta Nacional 40, hasta reingresar a Chile por el que ustedes llaman Monte Aymond y nosotros Paso Integración Austral”. 

“A su vez, mi país depende de Chile para abastecer a la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, previo egreso de la Argentina por Integración Austral para luego cruzar el Estrecho de Magallanes y reingresar a nuestro territorio por el Paso San Sebastián, en territorio insular”. 

“El transito país – país no es necesariamente el tema más importante, sino que se trata de un tema estratégico, con todo lo que dicho adjetivo puede simbolizar”. 

“Si se tratase de enumerar aspectos, creo que las agendas del Comité de Integración Austral, que se celebra de forma anual, o de la Comisión de Integración Austral, que lleva mucho tiempo sin convocarse, dicho sea de paso, podrían ser referencias sumamente válidas”.

– ¿Qué le parecen las declaraciones del intendente electo de Bariloche, Walter Cortés, de que prohibirá el tránsito de camiones chilenos por su ciudad hasta que arreglen las rutas, situación que traería graves complicaciones a la Región de Magallanes, que depende en gran medida de esa ruta para su abastecimiento?

“El intendente electo Walter Cortés hace una descripción objetiva y ajustada a la realidad de lo que aqueja a su comunidad; basta mirar una foto. Lo que no comparto es la propuesta de solución, porque binacionaliza o internacionaliza un conflicto doméstico. La Argentina al firmar en 1974 el ‘Convenio argentino-chileno de transporte terrestre en tránsito para vincular dos puntos de un mismo país utilizando el territorio del otro’, adquirió derechos y asumió obligaciones. En dicho convenio, se reconocen las dificultades generadas por el aislamiento físico de determinadas regiones de nuestros respectivos territorios, que dependen de centros urbanos e industriales alejados. En consecuencia, teniendo en cuenta las particularidades de esta modalidad de transporte, que vincula a poblaciones colindantes, existe un régimen de características especiales en base a un tratamiento común y recíproco. O nuestro gobierno federal se hace cargo de solucionar los problemas derivados del cumplimiento del convenio, o lo renegocia o acuerda con Bariloche una tercera solución. Pero Chile no es responsable de que el peso de sus camiones perjudique, salvo excepciones, una infraestructura insuficiente. Por eso es que el corte de rutas, además de impropio, no resuelve ningún problema, sino que crea adicionales”.

– ¿Cree usted que la superposición de plataformas continentales más allá del área del Tratado de Paz y Amistad de 1984, constituye un diferendo limítrofe entre Chile y Argentina?

“El Tratado de Paz y Amistad de 1984 es la piedra angular de la relación bilateral en este tema, es lo que la comunidad internacional y el derecho internacional asumen para la relación entre los dos países. Todos los diferendos entre la Argentina y Chile se han resuelto por la vía del diálogo, siguiendo las previsiones de los instrumentos bilaterales que nos vinculan. Y el caso que usted menciona, no será la excepción. La Argentina está dispuesta al diálogo en ese marco y lo ha exteriorizado”.

-Considerando lo señalado en el Sistema de Solución de Controversias establecido en el Tratado de Paz y Amistad de 1984, ¿cree usted que esta materia pueda ser objeto de un juicio ante un tribunal internacional? 

“Como usted señala, el sistema establecido en el Tratado de Paz y Amistad de 1984 tiene previsiones específicas para esta situación y es en ese contexto en el cual debieran resolverse eventuales diferencias. Ese instrumento llama a las partes a esforzarse por lograr la solución de toda controversia entre ellas, mediante negociaciones directas, realizadas de buena fe y con espíritu de cooperación. El propio acuerdo dispone también de otras instancias de conciliación a las que podrán recurrir las partes de común acuerdo. Por ejemplo, comenzar ya con un diálogo político de alto nivel, que tenga como propósito determinar los bordes, entre comillas, dentro de los que se desenvolverá el tratamiento del diferendo. ¿Por qué razón una metodología habitual al interior de Chile no sería útil bilateralmente?”. 

– ¿Por qué Argentina no ha cumplido el compromiso de habilitar en forma permanente el Paso Fronterizo Almanza Puerto Williams?

“Tenemos muchos desafíos en materia de infraestructura, entre otros la inauguración del Control Integrado en San Sebastián, un paso clave para la vinculación de Tierra del Fuego con el resto de la Argentina, que creemos requiere de mayor voluntad política para concretarse. Hemos finalizado el tramo de la ruta 3 que conduce al paso y que al unirse en el límite internacional con la CH 257, permite a los fueguinos alcanzar la ribera sur del Estrecho de Magallanes a través de caminos pavimentados desde Ushuaia”.

“Por ello, creo es clave que repasemos las obras pendientes y que nos las ingeniemos con Chile, dentro de las capacidades presupuestarias actuales, para llegar a soluciones económicas pero concretas”.

– ¿Alguna idea que quisiera remarcar de esta visita?

“Sólo reiterar el agradecimiento de mi gobierno al consistente apoyo de Chile a los legítimos derechos de soberanía de la República Argentina en la Cuestión de las Islas Malvinas, expresado reiteradamente por todos los gobiernos democráticos chilenos al más alto nivel en encuentros de carácter bilateral y en los foros regionales y multilaterales. Valoramos especialmente el interés manifestado en que la prolongada disputa de soberanía entre la República Argentina y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes alcance, cuanto antes, una solución pacífica conforme las resoluciones pertinentes de la Organización de las Naciones Unidas, las declaraciones de la Organización de los Estados Americanos, del Mercosur, de la Celac y del acervo histórico de los foros regionales y multilaterales que compartimos”.

“En ese mismo espíritu, me gustaría destacar el compromiso manifestado por nuestros sucesivos gobiernos de continuar fortaleciendo nuestra agenda común, y los puntos de encuentro, que cada día vemos materializados con mayor frecuencia. Por ejemplo, esta semana se da en coincidencia la visita de los buques escuela de la Armada Argentina -Fragata Libertad- y de la Armada Chilena -la Esmeralda- a los puertos de Valparaíso y Mar del Plata, respectivamente. Luego, durante su navegación de regreso, ambas escuelas flotantes se encontrarán en el Canal de Beagle, acontecimiento que resultará una muestra más de la relación que nos une. Y cómo no cerrar esta apretada síntesis con la exteriorización de nuestra emocionada gratitud a la Armada de Chile, que, en un gesto humanitario, ayudó al desembarco de emergencia de dos tripulantes de la Fragata ARA Libertad que se encontraban en derrotero hacia Valparaíso en su viaje de instrucción. Gracias al apoyo brindado con medios chilenos fue posible trasladar al guardiamarina Juan Bilesio y a la cabo segundo Ana González al continente, desde donde tomaron vuelos comerciales hacia Argentina. Este hecho es uno de los tantos que simbolizan la fraterna solidaridad que nos une”.

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