Lo que este lunes fue interpretado como un acto de ruptura de los partidos de Chile Vamos con el Gobierno Regional, ayer fue matizado por los presidentes regionales de las colectividades oficialistas como una oportunidad de hacer mejor las cosas en el habitual comité político con que comienzan la semana.
Al respecto, el presidente regional de Chile Vamos manifestó que el propósito de la carta al intendente nunca fue hacer pública la molestia de los partidos oficialistas, por lo cual lamentó que hubiera trascendido, “ya que en ningún momento como pacto se pensó en hacer parte a los medios de comunicación de una solicitud que era de carácter interno entre Chile Vamos y el Gobierno Regional”.
Asimismo, desmintió que hubiera una ruptura de relaciones con el Ejecutivo local o un motín en las filas del oficialismo. “No hay ningún quiebre ni nada grave, solo solicitamos al Gobierno Regional estructurar mejor el trabajo y objetivos del comité político”, precisó.
Muñoz sostuvo que “es el momento de solicitar a la primera autoridad política de la región cambios en la estructura y dinámica del comité político, con el fin de solidificar el trabajo y compromiso con el gobierno del Presidente Sebastián Piñera y su programa. Esa es nuestra principal preocupación”.
El líder de Evópoli concluyó que “nada o nadie es perfecto, pero siempre debemos tener presente la ‘mejora continua’ en cualquier sistema de gestión, lo que no excluye a los gobiernos regionales”.
Evitar arbitrariedades
En línea con su socio de coalición, el presidente regional de Renovación Nacional (RN), Gabriel Vega, manifestó que “no tildaría de quiebre lo ocurrido, los cuatro partidos estamos muy unidos y con una agenda común importante, que no se había dado antes”.
No obstante, dijo Vega, “lo que proponemos son mejoras en la vinculación con los partidos, hay militantes afectados por situaciones que están ocurriendo en el Gobierno Regional, como despidos, vetos, arbitrariedades”.
Lo denunciado por el timonel local de RN estaría afectando al sector de su partido identificado con la exintendenta María Teresa Castañón, “es lo que venía de ese lado con la jefatura máxima anterior, por lo menos dentro de Renovación Nacional. Tenemos una buena relación con el Gobierno, pero yo velo porque no ocurran arbitrariedades con gente del partido”.
Asimismo, dijo que no han tenido comunicación con el intendente y que esperan “una respuesta tan formal como la carta que enviamos”.
La incomunicación con el Ejecutivo parece ser la piedra de tope en este conflicto y Vega lo plantea sin tapujos. “No nos hemos enterado de posibles cambios que se han anunciado, tampoco de los cambios de jefes de división que se hicieron y que afectaron directamente a militantes del partido”, concluyó.
Conocer antes
Un tanto más conciliador se mostró ayer el presidente regional de la UDI, Fernando Paredes, quien explicó que “el gran sentido que tiene la carta es poder lograr una estructura en el comité político, que permita generar al final de cada sesión un resultado práctico en el trabajo. Hemos visto en el último tiempo que si bien se conversan algunos temas, son triviales”.
Aclaró que “en ningún caso se trata de quitarle el piso al intendente, por el contrario, en la carta reafirmamos nuestro compromiso de trabajar más que nunca con el gobierno y para el gobierno”.
Paredes dijo que no se sienten afectados como en RN por algunos nombramientos inconsultos, despidos o arbitrariedades.