Ayer
el Juzgado de Garantía de Punta Arenas le impuso 541 días de reclusión
domiciliaria nocturna a un hombre que protagonizó un accidente de
tránsito mientras manejaba ebrio y con la licencia suspendida de manera
perpetua.
Los
hechos ocurrieron en la noche del 14 de mayo. Aunque en 2017 le
prohibieron de por vida el manejo de vehículos por no dar cuenta de un
accidente, el acusado condujo su Chevrolet Spark por las calles de
Barrio Prat.
En
la esquina de Manuel José Orella con Condell el chofer perdió el
control de su vehículo y chocó contra un Suzuki. Luego se dio a la fuga,
pero solo avanzó cuatro cuadras: su neumático tuvo un desperfecto y la
víctima le dio alcance. Carabineros llegó al lugar y constató que iba
con 2,25 gramos de alcohol por litro de sangre.
En
un juicio abreviado, el conductor fue condenado por manejo en estado de
ebriedad teniendo vigente una condena de inhabilidad perpetua de
licencia. Le impusieron 541 días de cárcel, pero la pena se sustituyó
por la reclusión domiciliaria nocturna: tendrá la prohibición de
abandonar su casa entre las 22:00 y las 6:00 horas. Gendarmería va a
monitorear su cumplimiento a través de una tobillera electrónica.
Además tendrá que pagar una multa de 2 Unidades Tributarias Mensuales (cerca de 116 mil pesos).