La amplia victoria de la derecha el domingo en las urnas se hizo sentir de inmediato en los mercados.
Ayer, la bolsa subió 2,3 por ciento y, por primera vez en ocho meses, cerró sobre los 5 mil 600 puntos.
El
dólar abrió a la baja, pero aunque rebotó con fuerza durante la mañana,
terminó cerrando por debajo de los 800 pesos y una caída del 0,6%.
El
economista Juan Luis Oyarzo comentó ayer que “lo primero que debemos
tener presente es que los mercados reaccionan ante las expectativas del
entorno, y por supuesto, una expectativa importante son los cambios en materias políticas”.
En
este sentido, sostuvo que esta reacción varía en el plazo, es decir, en
el corto plazo se ven efectos inmediatos pos plebiscito, sin embargo,
en el largo plazo “es inevitable que nuestros mercados reaccionen ante
factores de la economía internacional”.
En
el caso específico de la elección constitucional, indicó,
“probablemente existirá una reacción positiva de los activos
financieros, en donde exista un tipo de cambio a la baja y una bolsa que
mejore su desempeño. Esto sucede por una reducción de la incertidumbre
en el corto plazo, y en especial, por una posición política que es
conservadora en cuanto al funcionamiento de los mercados”.
Es
por ello, sostuvo, que la caída del dólar en estos últimos meses no se
relaciona exclusivamente por la intervención del Banco Central, “sino
que también a que existe una posición conservadora en la política”. Lo
mismo ocurre con el precio de las acciones en Chile, en especial, con
aquellas que se encuentran más expuestas a un cambio en el marco de
regulación, sostuvo. De hecho, las acciones de las AFP brillaron ayer
como los títulos con mejores resultados de la bolsa.
“Debemos
tener presente que esta posición conservadora en política mantiene el
“status quo” en el mediano plazo y lleva a una recuperación transitoria
de los mercados nacionales, en especial, por la magnitud de los
resultados en la elección constitucional”, afirmó.
Ahora
bien, dicho lo anterior hay un aspecto muy relevante a considerar. “Lo
anterior, no impide propuestas por parte del Ejecutivo, y con esto nos
referimos específicamente a la reforma previsional, que cambia
diametralmente la estructura del sistema que en la actualidad administra
los fondos de pensiones”.