Más de $ 50 millones, aportados por el Gobierno Regional de
Magallanes, deberán ser invertidos en la reparación de dos sedes vecinales
ubicadas en el sector sur de Punta Arenas.
La cuantiosa suma permitirá recuperar dos edificaciones, de unos 60
metros cuadrados cada una, ubicadas en ambos extremos de multicanchas con
cierre perimetral de grueso alambre y denominadas sedes del Valle Bicentenario.
Las construcciones se encuentran en las inmediaciones de la
confluencia de las calles Castro y Chonchi, en el sector norte del conjunto
residencial Archipiélago de Chiloé.
Hace un tiempo, las sedes vecinales formaban parte del conjunto
residencial que inauguró el Serviu y el Gobierno Regional en el marco de la ejecución
de programas de viviendas sociales.
Sin embargo, al no haber determinado en forma clara y precisa, con
documentos en mano, quienes iban a asumir el uso y mantención de las
edificaciones, las sedes quedaron “en terreno de nadie”, sin cuidadores y,
según vecinos, casi sin uso, pese a la buena calidad de las instalaciones.
En efecto, ambas sedes constan de todos los servicios necesarios más
tres habitaciones, que pudieron haber cobijado oficinas, y un amplio espacio para reuniones u otras
actividades comunitarias ya que hubiera correspondido a un cómodo living
comedor.
Sin embargo, al no haber ni responsables ni cuidadores, se vio a
personas desconocidas ingresar a ambas sedes y despojarlas de calentadores,
puertas, ventanas, tazas, lavamanos, llaves, es decir, todo aquellos o que
pudiera comercializarse a precio vil o ser utilizado en las residencias de
quienes se los llevaron.
Las sedes, ya semidestruidas, pasaron, después, a manos de sujetos que
terminaron de destrozarlas y que las utilizaron como verdaderos antros de diversión en que abundaban el alcohol, el
sexo y, de acuerdo a vecinos del sector, hasta droga.
A la fecha, la empresa contratista BBA, SPA, tiene a su cargo las
tareas de reparación de ambas sedes, con trabajos iniciados a mediados del mes
de noviembre y deberían culminar en marzo del año venidero.
El jefe de obras, Sebastián Barrientos, explicó que esa es la fecha
para el término de los trabajos, pero la empresa debe esperar la determinación
de los inspectores de obra a fin de superar cualquier detalle que pudiera no
estar realizado de acuerdo a las especificaciones contenidas en las bases.
La duda es si esta vez habrá institución responsable de hacerse cargo
de las sedes cuando terminen las reparaciones y cuánto tiempo, si eso no se
produce, permanecerán en buenas condiciones y no sean objeto de actos
vandálicos por parte de sujetos cuyas identidades no han sido establecidas.