Los
profesores han tenido que adaptar sus clases a esta nueva realidad en
la que estamos inmersos desde hace más de un año. En ese sentido es que
la virtualidad ha tenido un rol preponderante en la enseñanza escolar,
la que no ha estado exenta de problemáticas. Una queja común entre los
profesores es la gran cantidad de alumnos que no encienden sus cámaras
al momento de asistir a sus clases online.
“En
los más pequeños se nota más participación y tienen por lo general sus
cámaras encendidas, mientras que los más grandes tienen dificultades
para hacerlo. En algunos casos se da por pudor de mostrarse frente a sus
compañeros o de mostrar su entorno”, comentó Enrique Iglesias, profesor
de matemáticas del Colegio Nobelius.
Es
por esto que han recurrido a distintas formas para motivar a que sus
alumnos enciendan sus cámaras. “Siempre al inicio de cada clase les
recuerdo cuál es el protocolo para las clases online, y los puntos más
importantes son el encendido de las cámaras y la participación”.
“Hay
muchos que presentan problemas, pero si ese alumno ya hizo el esfuerzo
de conectarse, ya tiene una motivación para estar ahí”, indicó Paola
Cárcamo, profesora de lenguaje de la Escuela Bernardo O’Higgins.
Los
docentes se las han rebuscado para motivarlos de alguna forma. “Trato
de realizar distintas estrategias para que la clase sea participativa.
Siempre les pregunto cómo llegan a la clase y al final de ella les
consulto si les gustó y si entendieron la materia. Este año incorporé
juegos como el pasapalabras, ruleta de preguntas o crucigramas online,
eso les ha gustado un montón. Además de ser entretenido, detrás hay una
enseñanza”, detalló Daniela Ruiz, profesora del Liceo Sara Braun.
Según
concuerdan los consultados, mientras más edad tienen más difícil es que
enciendan sus cámaras. “De primero a sexto básico es manejable, yo les
pido que prendan su cámara y lo hacen. Uso vídeos con canciones para
enseñarles las letras a los más pequeños y a los más grandes les hago
actividades prácticas”, señaló Patricia Bórquez, profesora del Colegio
Nobelius.