Las fiestas de Navidad y fin de año no sólo son la ocasión propicia para que las familias se reúnan y vivan los aires de paz y reconciliación que comienzan a recorrer la ciudad desde que comienza diciembre. Es también el momento en que el comercio establecido se dispone a protagonizar uno de los periodos de ventas más esperados de la temporada.
Junto con ello, surge un tipo de comercio estacional u ocasional que ofrece servicios tales como empaquetado de regalos y venta de artesanía, juguetes, perfumes, bisutería y otros artículos difíciles de clasificar. Es el caso de los puestos que por estos días están ocupando ambas veredas de calle Bories, principalmente entre Avenida Colón y José Menéndez, pero que avanza un poco hacia el sur y hacia el norte conforme se acerca la Nochebuena
Algunos transeúntes manifiestan estar conformes con los comerciantes ambulantes, pero otros han reclamado insistentemente en las redes sociales por el desorden y porque no pueden transitar de manera expedita por las veredas.
El concejal José Aguilante dice que este año el municipio otorgó 67 permisos temporales, lo que a su entender es excesivo y preocupante para amplios sectores de la comunidad.
“El lunes recién pasado, los concejales le manifestamos al señor alcalde esta aprensión que existe en gran parte del Concejo, por cuanto este año se ha entregado una cantidad bastante más elevada de permisos precarios. El mismo alcalde lo reconoció, en el sentido de que se justificaría por la estacionalidad, por la cercanía de las fiestas de fin de año. Sin duda que es importante que se pueda generar una oportunidad laboral para mucha gente que lo necesita. Eso no lo discutimos, la gente tiene el legítimo derecho a ganarse la vida. Lo que yo planteo es que se hace absolutamente necesario generar un mecanismo de mayor regulación, ordenamiento y racionalización en la entrega de estos permisos precarios. Es urgente que ordenemos este tema, no sólo en el centro sino que también en otros puntos de la ciudad, como es el caso de la salida de la Zona Franca, donde también proliferan los vendedores ambulantes”.
Ordenanza
Según el concejal Aguilante existe una ordenanza municipal que regula este tema, “yo no sé si el alcalde fijará su posición a partir de esta ordenanza, que establece incluso que se debiera priorizar a personas que tienen algún grado de vulnerabilidad social o están afectados por alguna enfermedad y/o discapacidad. También se refiere a la temporalidad, porque esto no es permanente, es sólo mientras la persona encuentra un trabajo mejor. La cuestión es que se ha tomado como un derecho adquirido”.
Cámara Franca
Para el presidente de la Cámara Franca, Marcelo Muñoz, “el comercio ambulante, en la medida que no paga impuestos, va en contra de los que sí los pagan. Por otro lado, la persona que compra corre el riesgo de adquirir un artículo que no cumpla con las normas sanitarias y de seguridad, que se le exigen al comercio establecido. Eso es básicamente”.