El jueves y tras diez días de
movilizaciones, la Agrupación de Funcionarios de Aduanas de Chile (Anfach)
decidió levantar completamente el paro a nivel nacional, luego de que el
Ministerio de Hacienda decidiera retirar su propuesta sobre encasillamiento que
había sido fuertemente rechazado por el movimiento sindical.
Con esta acción, los pasos
fronterizos, muelles, aeropuertos y zonas francas volvieron a funcionar al 100%
en todo el país, notándose inmediatamente el aumento explosivo de turistas
-sobre todo argentinos- que volvieron a cruzar el paso Integración Austral para
visitar la ciudad de Punta Arenas.
Si bien la semana pasada los
centros comerciales de la capital regional se encontraban prácticamente vacíos,
ayer todo volvió a la normalidad. Patios de comidas y locales volvieron a tener
su flujo regular, una situación que fue celebrada por el sector comercio de
Punta Arenas.
No obstante, para los gremios
empresariales llegó el momento de contabilizar los daños, y uno que fue
particularmente afectado tras estas movilizaciones fue el sector salmonicultor.
Óscar Garay, gerente de la
empresa Salmones Magallanes y vicepresidente de la Asociación de
Salmonicultores de la región, lamentó las consecuencias que este paro trajo
para la industria, no solo en materia económica, sino en la pérdida de
credibilidad para los clientes extranjeros.
“El tema no es tan fácil como
parece, porque aquí hay dos tipos de pérdidas: hay una que es más tangible, se
contabiliza cuántos días no se exportó, cuánto dinero se perdió o en algunos
casos se dejó de ganar porque no es tan lineal tampoco, pero para mí no es tan
grave. Lo que sí es lo complicado de un paro de Aduanas es la imagen como país
que proyectamos y la pérdida de credibilidad de los clientes y derechamente la
pérdida de clientes, eso es lo más grave y lo que es más difícil de
cuantificar, que puede ser mucho más que las pérdidas directas, que se sacan en
el minuto”, manifestó Garay
El dirigente de la industria
salmonicultiva contó que varios clientes a nivel internacional están dudando si
seguir manteniendo relaciones comerciales con ellos producto de las diferentes
movilizaciones que han afectado al país durante los últimos meses: “Hay
clientes que derechamente te dicen, que prefieren pagar más caro por un salmón
europeo, noruego o escocés, y no comprarle a los chilenos porque nos consideran
un país poco serio. Incluso, hubo regiones del país en donde el paro no fue
completo, pero en Magallanes la adhesión fue de un 100%, entonces cómo le
explicamos a los norteamericanos que en ciertas partes del país el paro fue
menos radical y por eso se demoró la entrega, mientras que en Aysén no hubo
retrasos, cosas así”, lamentó.
Garay hizo un llamado al
gobierno para resguardar de mejor forma las exportaciones chilenas, ya que este
tipo de pérdidas perjudica la imagen de Chile como un país donde es seguro
invertir, como también a los funcionarios para que este tipo de presión no se
utilice nunca, ya que atenta contra la industria.
“El gobierno tiene que aprender a
llegar a mejores acuerdos, pero por otra parte también los funcionarios de
Aduanas, en su legítimo derecho de pedir mejoras, prioricen las negociaciones,
las conversaciones deben hacerse de forma permanente”, agregó.