Con un emocionante “banderazo”, el nuevo local del Kiosko Roca abrió ayer sus puertas en Viña del Mar, constituyéndose así en el segundo local franquiciado de esta emblemática firma regional.
Raúl Aravena, dueño del Kiosko Roca Viña, afirmó ayer que “esto ha sido un éxito mucho más grande de lo que esperaba. Imagínate que faltaba una hora para abrir y ya había una gran cantidad de público esperando afuera. Fue una experiencia inolvidable y una gran presión además, porque lo que más deseaba era abrir de inmediato”, afirmó el empresario de origen magallánico, quien confiesa que vivió esos minutos previos a la apertura con una presión inmensa, pues también debía asegurarse de que todo estuviera en óptimas condiciones de funcionamiento.
Y al mediodía de ayer, las puertas se abrieron, en medio de la alegría inmensa de todos los magallánicos y viñamarinos que llegaron convidados por sus amigos y familiares.
“Somos un equipo de trece personas que hemos trabajado muy intensamente para brindar el mejor servicio. Contamos también con el apoyo de doña Silvia Harambour, ex administradora del Kiosko Roca en Punta Arenas por muchos años, y de personal del propio local de Punta Arenas que ya apoyó al local de Valparaíso”, indicó el empresario, quien hizo todos los esfuerzos a su alcance por brindar así la mejor experiencia a sus nuevos (o quizá antiguos ya) clientes en Viña del Mar.
Y si alguien dudaba que lo de ayer fue un evento de alegría desbordante, la confirmación llegó horas más tarde, cuando decenas de personas se agolparon en el frontis del nuevo local, empuñando con un impresionante frenesí, numerosas banderas de la región más austral de Chile. En apoyo de los combatientes de los incendios forestales, la mayoría llegó con líquidos, bebidas isotónicas y alimentos no perecibles.
“Fue algo súper emocionante, no esperábamos que viniera tanta gente, hay familias que se reencuentran, se abrazan; se generó el ambiente que queríamos, cantando el himno de Magallanes”, concluyó Aravena.