Hoy a las 19 horas se realizará la liturgia conmemorativa del miércoles de cenizas en la Iglesia Catedral de Punta Arenas.
La ceremonia, que estará encabezada pIor el obispo Bernardo Bastres, dará inicio al período de Cuaresma de Fraternidad.
Este año -al igual que en 2017- la iglesia decidió que el dinero que se reunirá vaya en beneficio de los adultos mayores con el propósito de poder realizar un trabajo dirigido a este grupo etario.
Al ser consultado el obispo de Magallanes respecto de la ayuda a que está dirigida la cuaresma, manifestó que “la cuaresma de fraternidad está dirigida a proyectos para ir en ayuda de las personas de la tercera edad.
De hecho, nuestra diócesis concursó y ganó un proyecto que tiene relación con ayudar a personas que cuidan a personas de la tercera edad, para que sepan cómo moverlas, cómo acondicionarlas, es decir lo que significan ciertas técnicas.
Entonces a partir de marzo comenzaremos con este proyecto, pero a nivel nacional todo lo que se junte para la cuaresma va en beneficio de las personas de la tercera edad”.
Además Bastres se refirió a cómo se reparten luego estos fondos, explicando que “de lo reunido en la cuaresma de fraternidad, una parte va a Santiago, otro porcentaje queda en la diócesis, con lo cual realizamos diferentes ayudas y otra parte queda en la parroquia que recolecta los dineros para su acción social”.
La máxima autoridad de la Iglesia Católica en Magallanes explicó por qué se inicia la cuaresma con el miércoles de cenizas: “La iglesia nos recuerda en este día que en cuaresma debemos vivir tres elementos: oración, ayuno y penitencia y por lo tanto debo rezar más durante el tiempo de la cuaresma, pero el ayuno lo que yo no como es para compartirlo con aquel que tiene menos y por otro lado la penitencia que es en favor de personas que lo necesiten”.
Finalmente, Bastres envió un mensaje para los fieles católicos, manifestando que “éste es un período, que sobre todo para el miércoles de cenizas y viernes santo, la cosa no es si como o no como carne, si como o no como pescado, la cosa es cómo me abstengo de un buen plato de comida para compartirlo con el que no tienen nunca un buen plato de comida.
Es decir lo ideal sería que si yo el viernes santo no voy a comer ni pescado ni carne, preparo un buen plato de pescado o de carne y se lo llevo a una familia que sé que ese día no tiene ese tipo de comida y es ese el sentido del ayuno que tiene la cuaresma compartir con el que no tiene la posibilidad de comer como yo puedo comer”.