La mujer reunió
seis mil 687 firmas de apoyo para no ser expulsada de su local, ubicado al
interior del supermercado Abu Gosh de la Zona Franca, luego que un dictamen de
la Contraloría General de la República determinara que el contrato de arriendo de su local era
ilegal y debía ser caducado a la brevedad, ya que constituye un subarriendo,
situación que está prohibida en la normativa que regula el funcionamiento de la
Zona Franca. “No entiendo cómo fue que me cerraron todas las puertas, obligándome
a cerrar el local y dejar a seis personas sin trabajo, cuando las grandes
empresas que están aquí y que se encuentran en la misma situación, ya
solucionaron todos sus problemas”, manifestó.
Sánchez sostiene
que su reclamo no es tanto por la pérdida económica que le significa cerrar su
local, “sino por el sentimiento de injusticia que uno siente, al ser obligada a
cerrar una tienda que prestaba un servicio valioso para la gente y dejar a personas
sin trabajo”.
Ayer, la pequeña
empresaria se reunió con el intendente, Jorge Flies, representante del
Ejecutivo ante la Zona Franca, para pedir su ayuda, siendo escuchada por la
autoridad.