El tradicional desfile dominical de la Plaza Muñoz Gamero de Punta Arenas tuvo ayer un tinte reivindicatorio, al cumplirse los cien años de la heroica gesta de un grupo de valientes marinos chilenos, quienes al mando del piloto Luis Pardo Villalón, comandante de la escampavía Yelcho, rescataron de una muerte segura -en agosto de 1916- a la tripulación del barco británico Endurance, dirigida por el explorador inglés Ernest Shackleton, que pretendía unir en trineos tirados por perros dos extremos del territorio antártico.
Durante buena parte de agosto y comienzo de septiembre se realizan en la región sendas actividades de homenaje a la memoria del héroe naval en tiempos de paz, que voluntariamente y por razones humanitarias acudió hace un siglo al rescate de un grupo de marinos ingleses del barco Endurance, que había sido atrapado por inmensas masas de hielo en las cercanías del continente blanco. Su hazaña se desarrolló en condiciones de precariedad extrema y sin esperar ningún tipo de recompensa distinta a la del deber cumplido.
Emotivo desfile
Tras las doce campanadas de la Catedral de Punta Arenas, la banda de la Armada dio el vamos al desfile conmemorativo, que en esta oportunidad contó con la participación de autoridades regionales, civiles y militares, quien desde las tribunas, especialmente dispuestas para la ocasión, presenciaron el paso marcial de las tropas navales chilenas y, especialmente, de la tripulación del barco británico HMS Protector, que arribó al puerto hace unos días proveniente de Sudáfrica, donde fue sometido a trabajos de mantención, para estar presente en esta histórica fecha. Tras ellos, pasaron delegaciones de dos colegios de Valparaíso y Santiago que llevan el nombre del Piloto Pardo, y voluntarios de la Primera y Segunda Compañía de Bomberos de Punta Arenas.
“Estamos muy contentos y agradecidos por las distintas muestras destinadas a la recuperación histórica del Piloto Pardo para Chile. Hacemos mérito a una historia que ha sido egoísta en el tiempo con la figura de un hombre y su hazaña en la escampavía Yelcho. Uno nota en sus cartas, en su cariño y en su convicción, que no era él el que rescataba, sino Chile, en un ambiente antártico absolutamente inhóspito hace cien años”, manifestó el intendente de Magallanes, Jorge Flies.
En tanto, el comandante de la Tercera Zona Naval, contraalmirante Ivo Brito, destacó que para la Armada “es motivo de tremendo orgullo que este año se celebre el centenario de la hazaña del piloto Luis Pardo Villalón aquí en Punta Arenas, que es el puerto desde donde salió y se organizó esta misión, que fue el tercer intento de rescate de la expedición de Ernest Shackleton. También estamos contentos de compartir esta celebración con la dotación del buque Protector, de la Armada británica, quienes se integraron plenamente a los actos conmemorativos”.
Desilusión del nieto
“Me pareció muy interesante, pero lo único que no vi fue el pueblo de Punta Arenas, que no participó en este acto. Espero que en otra oportunidad sí esté presente. Lo otro que nos ha impactado, a mí y a los niños de los colegios Piloto Pardo, es que no exista una placa conmemorativa en Río Seco, no hay nada. En un momento de nuestra visita, los niños creyeron que una placa que había frente a ellos era la que buscaban, pero se desilusionaron al ver que correspondía al frigorífico de la localidad. Como protesta pacífica por el olvido, escribieron con piedras sobre la arena: Piloto Pardo. De ahí surgió la idea de colocar una placa, que la voy a financiar yo, que diga: ‘Aquí desembarcó el Piloto Pardo para avisar que venía con los náufragos sanos y salvos’. Espero que esto provoque un remezón y se comience a valorar la figura del Piloto Pardo”, dijo Arnaldo Nannucci Pardo, nieto del héroe naval.
Niños orgullosos
Para Javier Salinas, alumno del Colegio Piloto Pardo de Santiago, quien portó con orgullo el estandarte del establecimiento durante el desfile, el marino representa “una persona de la cual todos debemos seguir su ejemplo, honesta, valerosa, quien dio todo de sí mismo por el bien de otros. Me parece injusto que nosotros, siendo de Santiago y Valparaíso, lo conozcamos y que en Punta Arenas, que fue donde llegó, casi no sepan nada de él”.
Una opinión parecida tiene Nayelin Zurita, alumna del Colegio Piloto Pardo de Valparaíso, quien dice que “es un orgullo estudiar en un colegio donde nos inculcan los valores que representaba Luis Pardo Villalón. También me parece triste que aquí no lo recuerden. Me desilusionó que la plaquita azul en Río Seco no fuera por él sino por un frigrorífico.