La
Secretaría Regional Ministerial (Seremi) de Medio Ambiente, la
Corporación Nacional Forestal (Conaf) y la organización no gubernamental
WCS terminaron el curso “Fortalecimiento del conocimiento técnico de
los Pueblos Originarios de Magallanes y de la Antártica Chilena sobre
las Áreas Marinas Protegidas”, que en esta ocasión tuvo como destinarios
a quienes se identifican con los pueblos originarios kawésqar, selk’nam
y yagán. Lo anterior, por las navegaciones que han hecho de este
vínculo algo consuetudinario y que, incluso más allá, los dejó apuntando
a “sanación por mar” y “memoria territorial”.
El
curso revisó ecosistemas marino-terrestres, las amenazas de las áreas
marinas protegidas, la conservación y preserrvación del patrimonio
cultura, la gobernanza que rige sobre cada terreno, el bienestar humano,
la soberanía alimentaria, los objetos culturales y más. Todo,
incluyendo también una jornada de navegación y avistamiento de ballenas
en el parque marino Francisco Coloane.
El
seremi de la cartera, Enrique Rebolledo Toro, destacó: “Estamos muy
contentos de finalizar exitosamente este segundo curso de
fortalecimiento en conocimientos de áreas marinas protegidas, donde, en
sus dos versiones hemos contado con la participación de integrantes de
las comunidades kawésqar, selk’nam y yagán”.
“Este
trabajo se enmarca en el desarrollo de las diversas acciones educativas
en torno a la implementación de los planes de manejo de áreas marinas
costeras protegidas y nació como un requerimiento de las comunidades en
el planteamiento de modelos de gobernanza, a partir del cual, nuestro
profesional de áreas protegidas, Francisco Brañas, gestionó y coordinó
el programa junto a WCS y Conaf”.
Heman’y
Molina es parte de la comunidad indígena Covadonga-Ona, dirigenta de la
Corporación Selk’nam y la Fundación Hach Saye. Participó también de los
cursos, de los que destacó: “Ha sido bien enriquecedor, porque si bien
es cierto, nosotros no somos un pueblo canoero, innegablemente nos
interesa la buena salud del mar porque si el mar está sano, la tierra
está sana y estamos, los seres humanos sanos”.
“También
porque es importante empatizar y conocer cuáles son las problemáticas
del otro (…) En lo personal, he aprendido muchísimo, de verdad que es
muy completo el curso, abarca muchas áreas, entonces uno tiene la
posibilidad de crecer en muchos aspectos, no solamente del conocimiento
en sí de lo que es el área marina protegida, sino todo lo que eso
incluye”, acotó luego.
Sobre
la navegación en Coloane, contó sonriente que “fue maravilloso, me
sentí privilegiada. Primero, porque iba con personas del pueblo Kawesqar
que iban por primera vez. También sentí esa cercanía con las ballenas.
Yo creo que eso para mí fue impagable, porque la ballena es sagrada, es
especial para el pueblo selknam y sentí que era un privilegio tan
grande”.
Durante este miércoles se realizará la ceremonia de cierre.