El
accidente ocurrió el 1 de agosto de 2020. A las 6 de la madrugada, el
acusado manejaba su Toyota Starlet por Avenida Pedro Aguirre Cerda con
1,23 gramos de alcohol por litro de sangre.
Al
llegar a la esquina con calle Arturo Prat perdió el control e impactó
contra un grifo de agua potable. Después se estrelló contra un poste de
alumbrado público, que resultó con daños en su base.
Carabineros confirmó su estado de ebriedad a través del examen respiratorio y constató que no poseía licencia de conducir. Quedó apercibido y el Ministerio Público lo formalizó el 16 de junio de 2021.
Ayer
se sometió a un juicio simplificado. Aceptó su responsabilidad en los
hechos y el tribunal lo condenó por el delito de manejo en estado de
ebriedad con resultado de daños y sin haber obtenido licencia de
conducir.
Aunque
lo condenaron a 300 días, se le reconocieron dos atenuantes de
responsabilidad -irreprochable conducta anterior y colaboración con la
justicia- y la pena se sustituyó por la remisión condicional. Es decir,
durante un año tendrá que firmar en dependencias del Centro de Reinserción Social de Gendarmería.
Además tendrá que pagar una multa de 2 UTM y no podrá obtener licencia de conducir por un lapso de dos años.