La decisión de traspasar
el abandonado recinto del Hospital Viejo de Punta Arenas a la Fundación
Desarrollo País recibió ayer duras críticas en la zona.
El
consejero regional electo Alejandro Riquelme reconoció la necesidad de
resolver el problema que significa la progresiva destrucción de este
inmueble.
“Sin
embargo, me preocupa la forma. Tengo entendido que la enajenación de
bienes fiscales se debe realizar a través de una remate o licitación
pública, y lo que pretende el actual gobernador Flies es traspasar de
forma directa dichos bienes muebles fiscales a una sociedad anónima, lo
cual a mi juicio es completamente improcedente y generaría un tremendo
perjuicio fiscal al Gobierno Regional, por el menor dinero recaudado
respecto de su forma de enajenar”.
Agregó
que en este caso, “atendida la inexistencia de una preceptiva especial,
corresponde considerar las disposiciones generales previstas en el
Decreto Ley N° 1.939 de 1977, y el traspaso directo no es lo que
corresponde según la normativa vigente. Una cosa es que se apruebe su
enajenación y otra muy diferente es entregarla a dedo y con un tremendo
perjuicio fiscal al Gobierno Regional”.
Gallardo
La
consejera regional Roxana Gallardo agregó que “si hay que demolerlo,
demuélanlo, pero hagan una licitación pública de libre competencia, ¿por
qué tenemos que enajenarlo a Desarrollo País?, una institución no ha
hecho nada en cinco años de vida. O bien, ¿por qué no lo entregan al
Serviu y que haga casas para la gente en ese lugar?