Juan González, secretario del club, explicó ayer que “vemos esta situación con gran preocupación, por cuanto el terreno está abierto, ya se han robado dos carretillas con materiales y, si no se retoma cuanto antes estos trabajos, después va a ser imposible terminar la construcción de la sede”.
Pero el retraso tiene también consecuencias prácticas inmediatas para el club. “Hace poco hicimos un beneficio para ayudar a un socio del club que se encontraba gravemente enfermo. Nos fue muy bien con la asistencia de personas y lo reunido, pero lamentablemente, debimos destinar más de $ 50 mil para el pago del arriendo de la sede”, expresó.
Obra
La construcción de la sede social del Club Deportivo Carlos Ibáñez representa una inversión de 88 millones de pesos que la Municipalidad de Punta Arenas financió, a través de recursos FRIL.
Las obras estaban a cargo del contratista Raúl Villagrán, cuya empresa tenía un plazo de 150 días para el término de los trabajos.
De hecho, los trabajos debían iniciarse el 11 de enero, pero González expresó que en este caso, los trabajos partieron un mes después.
Municipalidad
El dirigente deportivo destacó que sostuvo una reunión con el alcalde Claudio Radonich, quien le ofreció todo su apoyo. “Nos reunimos en su oficina y nos indicó que buscarán contactarse con el dueño de la empresa para tomar las acciones pertinentes y permitir que otra empresa pueda hacerse cargo de continuar la obra. Nuestro mayor temor es que esto se judicialice pues, en ese caso, esto podría tardar unos dos años y para entonces, ya no nos va a quedar nada de la sede que se estaba levantando”, indicó.
Dineros
“Lo que el alcalde nos explicó es que esta empresa todavía tiene pendiente el pago de un millón de pesos, como parte de la cancelación del primer avance de la obra. Por ello, es que esperan poder contactarse con su representante legal, a fin de resolver rápidamente el traspaso de la obra a una nueva empresa constructora que retome los trabajos lo antes posible.