Auditoría del órgano fiscalizador a nivel
nacional encontró desorden e incumplimiento de reglamentos en el ejercicio
presupuestario. Entre ellos, está la asistencia a sesiones simultáneas, la
inexistencia de 30 actas de sesiones y el pago de servicios telefónicos de
consejeros que ya no están en ejercicio.
El presidente del CORE, Ramón Lobos, sostuvo
que el informe les ayudará a mejorar el ejercicio del cargo.
El ejercicio incluyó tanto al Consejo
Regional (CORE) anterior al actual (de 18 consejeros, que dejaron su cargo el
10 de marzo de 2014) como a los actuales miembros del órgano deliberativo (con
14 representantes electos por votación popular, que asumieron su cargo el 11 de
marzo pasado). Una auditoría practicada por Contraloría detectó incumplimiento
de reglamentos y un desorden en la rendición de cuentas de la institución.
El examen de cuentas incluyó la asignación de
dietas por el ejercicio de las funciones, el uso de vehículos institucionales y
planes de telefonía celular y se practicó entre el 1 de enero y el 30 de junio
del año pasado; es decir, durante todo el primer semestre.
La finalidad de la revisión fue determinar si
las transacciones realizadas cumplen con las disposiciones legales y
reglamentarias, se encontraban debidamente documentadas, registradas y sus
cálculos son exactos. La respuesta a dicho cuestionamiento fue, en rigor, que
no: muchas de las rendiciones de cuentas fueron observadas por el ente
fiscalizador.
Entre las situaciones más preocupantes, se
encuentra la inexistencia de 30 actas de sesiones de diferentes comisiones. Al
respecto, según consta en el informe final de Contraloría, el GORE respondió
que existió desprolijidad en el cumplimiento de las instrucciones en la
confección de las actas y el resguardo de las grabaciones, así como la
supervisión de esa labor.
No obstante, el trabajo propio de los
consejeros también fue observado por el ente fiscalizador. Ello, por ejemplo,
en la asistencia a comisiones, que determinan parte del sueldo percibido por
los core. De acuerdo con el órgano fiscalizador, “se constató la concurrencia
simultánea a sesiones de comisiones realizadas en forma paralela o que
coinciden en el día y hora de inicio”. Además, no se acreditó que los
consejeros permanecieran en dichas instancias, lo que es necesario para el pago
de la dieta. Al respecto, el GORE manifestó que se arbitrarán las medidas para
mejorar el mecanismo administrativo.
Al respecto, el presidente del CORE, Ramón
Lobos, manifestó que “todas las autoridades tenemos que estar sometidas al
escrutinio de entes fiscalizadores y de las personas. Es parte del cargo”.
Agregó que “esto nos va a servir mucho de insumo para hacer mejor la labor como
consejeros; hay observaciones a procesos que hay que mejorar, pero lamentamos
que lleguemos tarde, cuando algunos consejeros han cumplido sus mandatos. Me
gustaría que esta retroalimentación sea más rápida, para poder hacer los
cambios oportunamente”.
– Se cuestiona la asistencia a sesiones
simultáneas. ¿Cómo se explica eso?
“Al principio teníamos sesiones de comisión
que eran paralelas, pero ya no. Sesionamos casi en forma continúa, que no se
topan en el tiempo”.
La auditoría de Contraloría encontró que
existen irregularidades en los dineros gastados en telefonía. Por ejemplo,
determinó que se pagó cuentas telefónicas de ex consejeros durante los mes de
mayo y junio, cuando éstos ya habían dejado el cargo. El monto corresponde a $
147.427.
Al respecto, la División de Análisis
Financiero (DAF) solicitará información a la compañía telefónica sobre la
situación.
Contraloría también cuestionó que, en el mes
de marzo, se haya pagado el consumo telefónico por el mes completo de los core
que dejaron su cargo el día 10; el monto de sobregasto en este ítem corresponde
a $ 450.337 Al respecto, el GORE manifestó que no se puede terminar
unilateralmente los contratos con la empresa telefónica.
Para ambas situaciones, el ente fiscalizador
ordenó tomar medidas para lograr los reembolsos necesarios.
La auditoría realizada por el ente
fiscalizador determinó que existió mal cálculo en los viáticos pagados a
algunos de los core -por un monto cercano a los $ 80 mil-, mala rendición de
reembolsos -que fueron justificados con boletas fotocopiadas, lo que fue
considerado “improcedente” y pago de pasajes aéreos en exceso.
Sobre todas las observaciones, Contraloría
sostuvo que no se dio respuesta, por lo que instruyó remitir informes en un
plazo de 60 días hábiles.
No sólo Magallanes presentó problemas. De
acuerdo con información publicada por el diario El Mercurio el domingo, las
auditorías de Contraloría se practicaron en todo el país y representantes de
los consejeros atribuyeron los problemas a falta de experiencia en el cargo y a
prácticas que se realizan consistentemente.
Salvador Gallegos / sgallegos@elpinguino.com